Varios puentes.

Hace unos momentos leí el ensayo que acaba de publicar hoy Marc Andreessen [ www.a16z.com ]. El tipo cambió el mundo cuando inventó Netscape y lo ha seguido haciendo cuando mutó de emprendedor genial a inversionista visionario en empresas de alta tecnología. Su artículo es hermoso. Habla sobre nuestros fallos como sociedad por no querer construir lo que tenemos que construir. ¿Cómo es posible —pregunta— que los gobiernos que cada año recolectan dinero de sus ciudadanos no tengan mecanismos seguros y eficientes para invertir el proceso y apoyar con recursos monetarios a cada ciudadano en el instante mismo que lo necesitan? ¿Cómo es que en Nueva York el día de hoy están pidiendo que la gente done impermeables de lluvia para uttilizarlos como batas médicas? ¿Por qué teniendo tantos procedimientos industriales avanzados no podemos rápida y automáticamente producir millones y millones de cotonetes, mascarillas, ventiladores y demás instrumental altamente necesario? Su tesis es que no nos hemos puesto a construir lo que tenemos que construir y tanto la derecha como la izquierda nos hemos quedado en la inercia de hacer más de lo mismo. ¿Por qué el modelo de la ciudad del futuro es una pequeña nación llamada Singapur cuando debería ser lo normal vivir en lugares que combinan la modernidad arquitectónica con soluciones urbanas inteligentes llenas de hermosos jardines y parques? Mi nota hoy no va en el sentido del drama o la queja sino del optimismo. Combino las letras del co-fundador de a16z con una llamada telefónica que tuve hoy con una de mis mejores amigas. Ella es doctora especialista en un hospital local que es parte de una de las organizaciones mexicanas más…arraigadas. Verás, cualquier cosa que tenga ese adjetivo en un país como el mío significa que le cuesta trabajo moverse, que tiene sobrepeso y muy poca imaginación. Pero hay un destello de luz con gran potencial. La institución ha pedido a sus doctores dar consultas en modo videoconferencia. Piénsalo un momento: una entidad con millones de beneficiarios ha dado de la noche a la mañana un salto cuántico: telemedicina bajo demanda. Éste es uno de los puntos creativos de soluciones que han emergido ante El Gran Confinamiento. Te decía que soy optimista. Te reto a ubicar un vértice más conservador y necio que la burocracia gubernamental + la burocracia hospitalaria en el tercer mundo. Hemos cruzado ya varios puentes en áreas altamente resistentes al cambio. Estoy seguro que nos quedaremos del lado ganador en varios de ellos cuando el telón de esta agobiante y triste obra de teatro termine.

Print Friendly, PDF & Email

¿Qué opinas? Únete a la conversación.