Tough love.

Amor que te hace fuerte. Tough love.

[1] A diario recibo mensajes de lectores. Me preguntan qué hacer ante sus jefes ineptos, ante la inseguridad del país, ante las malas personas del mundo, ante sus papás que no los entienden. ¿Mi respuesta? Deja de hacer drama. Toma total responsabilidad de tu situación. Lo único que podemos aspirar a controlar —y hasta eso, sólo dada cierta disciplina— es a nosotros mismos. ¿Por qué pensar en controlar al gerente, a la sociedad, al universo, a nuestros familiares?

[2] Los pasos para lograr el éxito son claros: mucha constancia, mucho trabajo inteligente, mucho enfoque, mucha dureza mental y mucha flexibilidad emocional. Todo lo que no se construya así no es sostenible en el largo plazo.

[3] ¿Qué hacer cuando tienes dos o tres opciones frente a ti para abordar una situación? Primero entender que —honestamente— es muy rara la ocasión en que todas las opciones son mutuamente excluyentes, así que en el espíritu de Peter Diamandis, recomiendo que ejecutes todas. ¿Por qué no? ¿Por qué irnos por una sola vía cuando hay probabilidades mucho más grandes de mejores resultados con varias apuestas estratégicas simultáneas? Tienes razón: si crees que no puedes o es muy difícil, así es. Y si crees que adelante, que tú puedes lograrlo, yes, oui, sí.

[4] Las personas a las que más esfuerzo les cuesta lograr resultados son las que usualmente necesitan mayor mantenimiento emocional. Yo sé que está de moda cuidar todas las sensibilidades de todo el mundo para que nadie se ofenda o entienda algo mal. Esto es alto mantenimiento emocional. Es un impuesto exagerado que detesto pagar. Se avanza muy lento así. No se trata de ser mala persona o vivir desconectado de lo que los demás sientan o perciban, pero hay que hacer lo que hay que hacer. Estar deseando “inspiración”, que tu jefe te motive, que la vida te dé una señal para avanzar y ser extraordinario es drama y miedo disfrazado.

[5] No se trata de ser insensible, de no tener corazón. Me la paso pidiendo besos a mis hijos todo el día, abrazándolos, teniendo cariños con mi esposa, me considero tierno, pero en la ejecución de lo que quiero construir en mi familia y en lo profesional nadie me describiría como un tipo sentimental, lindo, suave. Tough love (“tof lovf”, en una aproximación burda de pronunciación, tip de inglés gratuito) es lo único que ha demostrado una y otra vez construir cimientos duraderos. El balance existe en la vida, pero para encontrarlo hay que explorar los diversos lados de la realidad.

[6] ¿Cómo entrenarte en tough love? Di “no” a esa reunión a la que no quieres ir. Sin mentir. Simplemente niégate. Luego dale el feedback más objetivo que puedas a un amigo sobre cualquier situación que te lo pida. Sé un verdadero amigo: dile lo que tiene que ver, entender, hacer, no lo que te va a hacer sentir bien a ti y a él escuchar. Decir las cosas claras y directas no tiene por qué ser grosero. A la gente que quiero en mi vida comienzo diciéndoles “te quiero, pero te tengo que decir esto y aquello”.

[7] ¿Cómo identificar a alguien experto en tough love? Lo reparte sin problemas y es feliz.

[8] Desventajas del tough love: se puede volver un escudo, una defensa para no sentirnos vulnerables. Mal aplicado – como todo – es realmente una grosería disfrazada. El tough love genuino hace mejores personas tanto al que lo da como al que lo recibe, no destruye su relación. La endurece.

[9] Ventajas del tough love: que puedes hablar de él y sonreír al recordar las grandes relaciones que te ha permitido construir con el paso de los años. Los quiero, a ustedes que me han dado tough love dentro y fuera de mi familia.

[10] Que no te ofenda recibir tough love. Abrázalo. Y úsalo para crecer. No seas insensible, pero tampoco seas tan sensible. Los extremos no son para pros. El pro controla. El pro navega donde tiene espacio para maniobrar.

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