Telegramas desde Coronavirusland /3

Diego ahora construye piñatas con cajas viejas de Mercado Libre y Amazon. Alan especialmente las adora y disfruta pegándoles con cualquier palo que encuentra. Julieta ya pronuncia bien «coronavirus» en español e inglés y sabe que debido a ello no pueden ir a la escuela ni visitar a los abuelitos o a los primos. FerSigue leyendo «Telegramas desde Coronavirusland /3»

Telegramas desde Coronavirusland/02.

Mamá e hijo mayor ya son carpinteros. Construyeron el equivalente a un edificio de departamentos de lujo para los hamsters y un terrario que parece auditorio para que la iguana dé conferencias magnas sobre qué lado masca y así. Le he dado clases de inglés al joven usando episodios de «The Fresh Prince» y leSigue leyendo «Telegramas desde Coronavirusland/02.»

Telegramas desde Coronavirusland /01

Mañana sábado cumplimos una semana en cuarentena. El reporte con tres niños (dos, cuatro, trece años), mamá y papá: ya pusimos una canasta de basquetbol. La alberquita es perfecta para que se cansen y tomen una siesta después (bendito Dios). El mayor está aprendiendo a programar videojuegos con cursos que compró en línea y sigueSigue leyendo «Telegramas desde Coronavirusland /01»

Todo lo que (no) podemos cambiar.

La sensación de que hay demasiadas cosas que componer en el mundo es una que fácilmente nos lleva a la frustración. En una conversación reciente con amigos empresarios los escuché comenzar a hablar de las malvadas megaempresas de alta tecnología que desarrollan los dispositivos que vuelven tontos a los niños, los gobiernos que no regulanSigue leyendo «Todo lo que (no) podemos cambiar.»

Domingo en Bellini.

«¿En dónde cenamos?», pregunté. «Vamos al restaurante giratorio», dijo Diego. Fer y yo reímos, pues queríamos algo cerca y rápido para irnos a morir a la cama luego de dos días intensos de trabajo en la #BMC2020. Un Uber después llegamos a la Nápoles. Subimos los cuarenta y cinco pisos y nos sentamos en laSigue leyendo «Domingo en Bellini.»

Fuerte, enfocado y emocionado.

Llegué a los cuarenta años de vida. Aquí cuarenta notas muy personales divididas en quince cosas que me han ayudado, quince que me han estorbado y diez que han sido pura suerte. * * * Las quince habilidades, decisiones e ideas que más me han ayudado a crecer en la vida › [1] Leer comoSigue leyendo «Fuerte, enfocado y emocionado.»