Todo lo que (no) podemos cambiar.

La sensación de que hay demasiadas cosas que componer en el mundo es una que fácilmente nos lleva a la frustración. En una conversación reciente con amigos empresarios los escuché comenzar a hablar de las malvadas megaempresas de alta tecnología que desarrollan los dispositivos que vuelven tontos a los niños, los gobiernos que no regulanSigue leyendo «Todo lo que (no) podemos cambiar.»