Profesionalmente desnudo.

En los próximos diez años habrá una correlación bastante estrecha entre el número de actividades esenciales y diarias que individuos y compañías ejecuten en la nube y la cantidad de riqueza que acumulen. Esto ya ocurre, claro, pero por el momento los beneficiados son unos cuantos, los pioneros del asunto llamados Amazon y demás. No basta ya ser digital en el sentido de usar la computadora como pensamiento para creer que estamos insertándonos bien en el futuro. Han existido capas interesantes muy notables en cuanto a esto de la tecnología y la generación de enormes capitales. Primero se trataba de tener una PC para hacer las cosas más rápidas y fáciles. Luego la obsesión era vivir con conexión a internet. Piensa en Jack Ma siendo de los primeros chinos en ver el potencial del comercio electrónico inventando Alibaba cuando la idea era algo ridículo. Luego vino el hecho de tener una página web para que te conocieran. Piensa en Facebook que nos regaló a todos un espacio estandarizado para posicionar nuestra identidad en el mundo virtual. Luego vino la locura de las apps donde todos intentaron llenar con ideas las exóticas pantallas inventadas por el iPhone. Tecnologías que en su momento fracasaron en lograr lo prometido —como la realidad virtual/aumentada y los chatbots— encontrarán ahora sí un aire bastante ganador con la combinación explosiva de un acceso más amplío y común a la nube, las nuevas velocidades hipersónicas de internet y los avances en machine learning. En tecnología existe el término “ahead of the curve” que significa que algo o alguien es potencialmente visionario. Y aunque esto se escucha romántico y genial, la realidad es que vivir adelante de la curva implica soledad de la mente y gasto excesivo al tener que esperar a que la mayoría de los invitados —alias el “mercado”— lleguen a la fiesta para bajar costos y democratizar el asunto. La crisis del coronavirus encontró en desventaja descomunal a muchos profesionistas que de forma constante han decidido vivir muy atrás en la curva. La vida está demostrando a estas personas que ser curioso invirtiendo TAD (Tiempo, Atención, Dinero) en las nuevas tecnologías es parte crucial de un trabajo diario bien hecho. Hay una app, una plataforma, un dispositivo para casi todo lo que consideras necesario. Si no los estás investigando, comprando, usando, el próximo giro inesperado de un evento contra la humanidad te volverá a encontrar profesionalmente desnudo. Posiciónate adelante de la curva.

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