Pero c’est la vie.

En pocas semanas hemos sido testigos de impresionantes avances en transformación digital por parte de las tres áreas históricamente más lentas y necias en este sentido: el sector educativo, el sector hospitalario y el sector gubernamental. Genial y triste al mismo tiempo.

Genial porque el hecho de que mi hija de cuatro años pueda interactuar naturalmente en Zoom con su maestra y compañeros la pone en el estado de mente adecuado para usar la tecnología a su favor en lugar de verla como algo alejado y exótico.

Genial porque los hospitales están haciendo experimentos rápidos para reconfigurar su realidad utilizando consultas a distancia (telemedicina), apps, plataformas y más.

Genial porque los gobiernos están haciendo tratos rápidos con instituciones financieras para distribuir recursos para un proyecto de ayuda que al mismo tiempo los entrena para que en otra ocasión repitan el proceso en algo más que salvar gente (construir empresas, por ejemplo).

Donde antes todas estas ideas lucían como escenarios nice-to-have a largo plazo, la aceleración que el virus nos regaló nos ha llevado de forma fantástica de la planeación experimental a la ejecución en modo producto/servicio mínimamente viable en tiempo récord.

Sólo se me ocurren otras tres dimensiones en las que podríamos poner al conjunto del planeta a repetir esta rutina fantástica de resolver un único problema todos juntos como hermanos simultáneamente: [1] que aparezcan en nuestras vidas zombies en el estilo «28 Days» o «World War Z»; [2] que emerja una amenaza alienígena genuina; [3] este… otro p virus.

Regresando al tema principal, ya sabes varias cosas y ahora es momento que ejecutes basado en ese conocimiento. Lo que ya sabes es que el trabajo, la educación y nuestra interacción social han cambiado para siempre.

¿Sabes cuál es una habilidad profesional vital que ha sido infravalorada por mucho tiempo y hoy ha su relevancia literalmente de la noche a la mañana? Escribir. Escribir bien.

El mundo profesional COVID19 y post-COVID19 premia y premiaría más y mejor a quienes puedan redactar asertiva y creativamente para convocar a colaboradores, proveedores y clientes a una línea de pensamiento y acción que coloque en posición de ventaja a la organización.

Donde antes bastaba la lisonjería barata en una interacción dentro de una oficina de gobierno para apresurar un trámite, ahora necesitas escribir como los dioses para balancear la calidad entre tu solicitud y la sensibilidad de quien está al otro lado del chat, por ejemplo.

Otra habilidad que necesitas y vas a necesitar más es aprender a ser alto perfil, a hacer ruido, a ser alguien que no le dé miedo darse a notar con sus opiniones y sobre todo, con su ejecución.

Esto va en contra del ADN típico de muchos en nuestras coordenadas donde nos encanta la intriga y pasar desapercibidos solamente enfocados en ser geniales con nuestra programación o nuestros reportes o nuestra planeación, lo cual realmente nunca ha sido suficiente y ahora menos.

Total, que todo esto es para decirte que si las escuelas, los hospitales y el gobierno han tenido que cambiar por los duros golpes al alma que han recibido de este coronavirus, bueno, tú no vas a ser la excepción. Y que si estás esperando el regreso a la normalidad, no sé cómo decirlo en mejores términos que expresen lo que siento al respecto: ya te jodiste.

Tus habilidades, tu ejecución y tu mentalidad deben pasar a modo moderno inmediatamente no para que tengas éxito, sino para que no pases en dos patadas al mundo de la irrelevancia. ¿Qué es eso de «modo moderno»? Significa ser curioso en todo lo relacionado a tecnología. En todo. Leer sobre estas cosas incluso cuando no entiendas casi nada. Que los acrónimos AR, VR, MR, ML, AI, IoT y así no te espanten. No se trata de que te vuelvas experto sino que no estés tan silvestre en el asunto.

Todo esto dicho con cariño. No seas esa persona que en el año dos mil todavía renegaba de las computadoras y que hace diez años se burlaba de los que comprábamos smartphones porque eran costosos y para qué, «si mi ladrillito sirve perfecto para hacer/recibir llamadas».

Haz clic a profundidad en todas esas apps y plataformas allá afuera. Pruébalas. Si intentas dominar algo como Facebook o Twitter a base de un comportamiento promedio o incluso más bajo, no vas a tener resultados espectaculares. Tip: estos servicios ofrecen funcionalidades maravillosas cuando te sales por fin un rato de querer hacer todo con la app en tu celular. Si accedes a ellos desde una computadora, descubrirás por qué es que son tan poderosos.

La tecnología no es la panacea universal. Lo sé. Pero te jode un montón cuando no la entiendes, cuando no la abrazas, cuando no la puedes explotar. Te deja rápidamente atrás y en gran desventaja. Esto es injusto si quieres, pero c’est la vie.

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