Esto no es nada.

El nivel de las cosas que este día te estresaron te permite determinar con precisión el límite de lo que puedes administrar. ¿Te daría orgullo presumir lo que hoy te hizo sudar? Si no es el caso, elévate bastante y abraza la situación de forma diferente: destrúyela, ignórala o minimízala al máximo pero no te estanques. Te digo esto porque mucha gente proclama cosas como «quiero construir un imperio» pero el mal comentario de alguien en una red social o la noticia política de moda o el caos vial los avienta fácilmente a la lona de la frustración. Cuando las operaciones de mis negocios comienzan a ponerme los nervios de punta hago el esfuerzo por recordar que esto no es nada con respecto al gran plan que tengo. Si no puedo dominar con ecuanimidad las circunstancias y situaciones del tamaño actual en que se presentan ante mí, no merezco aquello infinitamente más grande que según yo está en mi futuro. Piénsalo así: si no puedes con esto, ¿qué te hace pensar que podrás con más? El entrenamiento que más nos sirve para construir algo trascendental llega a nosotros disfrazado. Muchas personas lo confunden con estrés. Y huyen de él. Se espantan. Tú y yo no. Tú y yo le quitamos la máscara y entendemos que es el impuesto que nos toca pagar a cambio de poder esculpir con libertad la realidad del día de mañana.

Escalar el comportamiento.

La puerta del elevador se abre. Una señorita que trabaja en la limpieza del hotel entra y saluda. Lo hace en un tono agradable y servicial al mismo tiempo. Pocos pisos después se despide con el volumen de voz seguro de quien se encuentra en dominio de la situación. Ese es un excelente servicio al cliente. Ahora bien, déjame explicarte algo: muchas personas se confunden y piensan que acaban de interactuar con una chica amable cuando en realidad el intercambio es con el hotel. A ella no la conocemos. No sabemos su nombre. No tenemos una relación de ningún tipo. A ella no le interesa a nivel personal nuestra comodidad. Este es uno de los temas en los que más insisto con mis colaboradores: «los clientes no están hablando contigo sino con la empresa, deja fuera de tus interacciones aquí esa timidez, miedos, lo que sea que te estorba para actuar como todo un pro». Sucede que nadie nos explica estas cosas de la vida corporativa. Cuando vas a Starbucks u Oxxo el contacto que haces es con Starbucks u Oxxo a través de un ser humano que ha decidido prestar su voz y habilidades a la empresa. Este aspecto claro de su cultura organizacional es uno que han dominado y que los ha hecho exitosos al poder escalar el comportamiento a los niveles actuales en que los admiramos. Del lado del emprendedor: mientras no logremos que nuestros colaboradores sean puntos de conexión genuinamente representativos de nuestras compañías no podremos jugar en las grandes ligas. Del lado del colaborador: entiende que en uniforme tú no eres tú, entiende que los clientes no están interactuando contigo sino intentando conectar con una empresa a través de ti. Be a great team player.

Domingo en Bellini.

«¿En dónde cenamos?», pregunté.

«Vamos al restaurante giratorio», dijo Diego.

Fer y yo reímos, pues queríamos algo cerca y rápido para irnos a morir a la cama luego de dos días intensos de trabajo en la #BMC2020.

Un Uber después llegamos a la Nápoles. Subimos los cuarenta y cinco pisos y nos sentamos en la mesa. Mi hijo volteó a ver el piano del lugar y con determinación se dirigió a él para regalarnos a todos los comensales un performance. El restaurante aplaudió todas sus canciones y nosotros no cabíamos de orgullo.

Uno de los mejores fines de semana de mi vida cerrado con broche de oro. Love and happiness.

Velocidad de escape.

A veces me comporto como The Godfather. Según yo. A veces soy Neo en The Matrix. No nos damos cuenta pero los productores de series y películas son en realidad destacados programadores de la sociedad. Piensa en la escena del niño y la niña en su primer beso en la película «My Girl». Nuestro cuerpo y emociones reaccionan de forma estandarizada ante lo que nos han apuntado que es algo tierno y romántico. Y estando en un café cosmopolita, un árabe, un europeo y tú van a conectar de forma similar al escuchar la canción principal del soundtrack. Mucha de la programación social disponible para nosotros allá afuera nos conviene y mucha no. En física hay algo llamado «velocidad de escape» que es cuando un objeto logra vencer la fuerza gravitacional de un cuerpo masivo. Si queremos una vida excepcional necesitamos sumar a diario decisiones que nos permitan alcanzar la velocidad de escape de la programación estándar de la sociedad. Esas decisiones son el equivalente de hacer ejercicio caminando/corriendo de espaldas, donde no te das cuenta de lo raro que se siente y la cantidad de miradas que puede atraer hasta que lo ejecutas. Utiliza tu otra mano para el smartphone. Di «NO» donde usualmente regalas un «SÍ» fácil. Reprográmate en lo banal primero y llévalo a decisiones superiores después.

Causa justa.

Uno de los puntos que más taladro al equipo de Waterhouse Center trata sobre lo que realmente estamos haciendo. La filosofía de nuestra existencia es combatir la pobreza en sus diferentes facetas. En estos años el caballo de Troya que hemos ocupado son los cursos de inglés. Y está bien. Necesitamos una herramienta para acceder al interés de la gente. En esta vida soy experto en muy pocas cosas en realidad, pero en esto del idioma, su psicología e implicaciones me puedo ufanar de un alto entendimiento del gran esquema de las cosas. Verás, el inglés no sirve de nada si mantenemos la misma mentalidad local de siempre. Es como ser genial programando en Python pero no querer abandonar el pequeño poblado de cinco mil personas donde vivimos: de muy poco nos sirve dominar las habilidades más solicitadas si no nos colocamos en posición de ventaja natural para explotarlas. ¿Qué tienen que ver los cursos de inglés de una empresa como Waterhouse con el combate a la pobreza? Antes de responder esto quisiera platicarte la importancia de escoger un problema visceral y atacarlo empresarialmente.

* * *

EL PROBLEMA VISCERAL

Como lo he compartido en varios artículos hasta el punto de hartarte, querida lectora, detesto la pobreza económica y mental. Cuatro décadas de experiencia dentro del problema, en la frontera del problema, afuera del problema, regresando al problema y escapando nuevamente de él me han regalado una perspectiva bastante práctica de sus características.

La pobreza mental es la más difícil de combatir. Esto es porque está encadenada a una serie de sentimientos y lealtades que se dan naturales hacia nuestro círculo inmediato. Si ganaste la lotería biológica y geográfica y naciste en una familia con vasta riqueza transgeneracional, genial. Tener propiedades, acciones y negocios es parte de tu realidad y tu núcleo afectivo seguramente te enseñará a lidiar cómodamente con este estilo de vida. El problema viene cuando no ganas la lotería que ya te mencioné y naces en condición de desventaja social. En estudio tras estudio queda demostrado que la movilidad socioeconómica hacia arriba de la escala es un asunto exótico.

En otras palabras: si nacemos pobres, lo normal es morir en las mismas circunstancias…

…a menos que inyectemos toneladas de determinación física, mental, intelectual y espiritual. Y como esto es más fácil de decir que de hacer, bueno, he ahí la razón por la cual nos resulta infinitamente más llevadero el asunto de la pobreza que intentar combatirla a muerte con todo nuestro ser.

La pobreza es mi enemigo número uno. Y la combato a muerte con todo mi ser.

Cuando intento determinar las razones específicas que me han ayudado a ganar varias batallas contra ella me topo una y otra vez con el asunto de la confianza.

Confío mucho en mis habilidades.

Y esto es bueno y es malo. Entre más ignoro un tema más confianza tengo en que puedo abordarlo. Cualquiera que haya lanzado un negocio y tenido éxito en él después de diez años sabe perfectamente esto: solemos llegar a estos resultados favorables no tanto gracias a los conocimientos que tenemos sino a nuestra bendita ignorancia inicial que básicamente nos da permiso para comenzar con el asunto.

¿Pero cómo instalar esto de la «confianza» en muchas personas? ¿Cómo hacerlo sistemáticamente?
¿Cómo «industrializar» el proceso? Y recordé el impacto que tuvo en mí aprender inglés en una buena escuela. Recordé la sensación de superioridad artificial al hablar este idioma cuando la mayoría de mis compañeros en la universidad no lo tenían en su caja de herramientas. Recordé que esto del inglés me había dado acceso a organizaciones internacionales, revista influyentes, personas importantes y libros trascendentales.

La pobreza es el problema. El inglés es la excusa. La confianza el objetivo. Waterhouse la herramienta.

De nuevo, en cámara lenta:

– La pobreza es el problema.

– El inglés es nuestra excusa.

– La confianza el verdadero objetivo.

– Waterhouse es la herramienta.

Quisiera decirte que soy un visionario, innovador y genio de los negocios. Me encantaría presumir algo así, pero la realidad es que todo esto que hoy te platico aquí no era nada claro en el principio.
Mi interés principal al fundar Waterhouse era hacer más dinero de lo que podía generar como trabajador. Fue con los años que comencé a entender la misión más elevada de la empresa y cómo encajaba esto con mi experiencia de vida. Más allá de eso, encontré ese enlace que siempre es sexy cuando lo que construyes sirve para que otros combatan pesadillas que tú ya superaste tiempo atrás.
Desde hace un par de años para acá veo a Waterhouse con ojos renovados. Es para mí un brazo derecho, un mecanismo poderoso para insertar en estudiantes, adultos, oficinistas y emprendedores la confianza que muchas veces no encuentran en su círculo para creérsela y aventurarse a hacer cosas con alto impacto.

Que si la pronunciación de tal palabra, que si tal regla gramatical, que si tal unidad del libro, que si la certificación no-sé-qué, todo eso no es parte de nuestro juego. Es importante y hay en el mercado quienes saben ofrecer mejores soluciones que nosotros para esos puntos.

Nuestra religión se basa en conseguir que nuestros colaboradores y clientes salgan comportándose con más confianza después de haber interactuado con nosotros. Que sepan expresarse mejor. Que sepan negociar un intercambio de ideas. Que sepan exponerse a desconocidos sin pena. Que sepan explorar nuevas tecnologías con curiosidad. Que sepan lidiar con extranjeros sin idolatrarlos. Que sepan inflar el pecho y creérsela para poder transmitir esa confianza a sus proyectos, a sus familias, a sus colegas y amigos.

* * *

EL GRAN NEGOCIO EN LA POBREZA

Esto de la pobreza es muy rentable para quien sabe lucrar con ella. Piensa en todas las tiendas departamentales que ofrecen créditos con pagos pequeños pero semanales y casi infinitos. La mayoría de la gente no piensa en términos porcentuales cuando ocurre un incremento de precios. Si la lata de Coca-Cola hoy cuesta once pesos con cincuenta centavos y ayer su precio era solamente de diez pesos, suelen minimizar el asunto argumentando que «uno cincuenta no es mucho» en lugar de entender que quince por ciento de aumento los ubica en posición de desventaja porque su salario jamás sube a ese ritmo. Ser pobre es caro. Velo en las comisiones de las escasas tarjetas de crédito disponibles para el sector económico más bajo.

Aparte de esta forma cínica de lucrar con la pobreza, creo que otra forma de ver el asunto es atendiendo ese mercado para quitarle el dolor a sus usuarios.

Sé de lo que hablo cuando hablo de pobreza económica.

Esa idea de que casi todo está fuera de tu alcance.

Ese estrés de no poder cubrir los gastos básicos.

Esa nota mental constante de ahorrar un peso aquí y otro allá para poder pagar el transporte de regreso a casa.

No sé, cuestiones en ese estilo.

Y es aquí donde veo a Waterhouse produciendo PADs. Personas de Alto Desempeño que con los años consigan salir de ese nivel socioeconómico limitado. Es un mercado inmenso el que existe allá afuera y que no lo sabe pero que nos necesita en su combate para subir de nivel.

Hoy son cursos de inglés lo que ofrecemos porque —como ya te lo expliqué— tal es la excusa que nos ha ayudado a posicionarnos para que el mundo nos entienda. Y lo hacemos muy bien. A nuestros clientes los incomodamos desde el principio para que hablen y hablen y hablen y hablen. No voy a presumir el gran nivel académico con el que egresan, pero sí la confianza que tienen para pararse frente a un griego, un japonés, un ruso, un canadiense y un árabe y lograr ser parte de una conversación medianamente fluida enfocada en el tema y no en el miedo a equivocarse.

Nuestros críticos se enfocan en lo académico como una métrica de que estamos haciendo las cosas mal. Y sí. Si nuestro juego fuera en la liga de las escuelitas de inglés donde todo se basa en quién pronuncia mejor, quién resuelve mejor los ejercicios, quién obtiene más certificaciones y quién comete menos errores en sus estructuras al redactar o hablar, bueno, definitivamente somos unos perdedores ahí.

Sin embargo, habiendo utilizado el inglés por todo el mundo y experimentado de primera mano interacciones y negociaciones con personas de todos los niveles en diversas circunstancias, te puedo decir que lo que menos les interesa es si puedes pronunciar perfectamente o si eres experto en los subjuntivos o si memorizaste quinientos verbos en pasado participio. He escuchado CEOs no nativos del inglés hablando en un inglés terrible en foros internacionales y sus empresas van para arriba por lo que están haciendo, no por su pronunciación. Se la creen en lugar de preocuparse tontamente por una buena nota académica.

Waterhouse está en el juego de atender a quienes quieren salir de la pobreza económica a través de eliminar la pobreza mental.

Hay mucha gente que quiere eso. Muchísima.

Y nosotros en Waterhouse los podemos abrazar. Te repito: hoy con el inglés, mañana con muchas otras propuestas más.

Un idealista podría preguntar qué va a pasar el día que no haya pobres. ¿Desaparecerá Waterhouse? Creo que siempre podremos ayudar a quien quiera pasar al siguiente nivel.

* * *

EL LLAMADO A LA TRIBU

¿Por qué te cuento todo esto?

Porque estoy buscando a quienes me van a ayudar a construir la siguiente etapa de Waterhouse. Necesito gente con visión para nuestra expansión nacional. Personas que hablen inglés muy bien y que puedan ponerse varios sombreros para ejecutar con precisión en diversas áreas. Gente que se la crea.
Socios, colaboradores y amigos me dicen que esto de contratar personas sin posiciones definidas es un error.

Tal vez.

Pero mis mejores resultados en términos de talento han venido de apuestas así: personas con gran actitud y confianza en la visión de lo que estamos proponiendo. Entran a la organización y luego ven y vemos en qué van a ayudar. ¿Es raro? Sí, bastante. Pero actitud y visión son cosas que no puedo instalar en alguien. Las habilidades específicas para ciertas posiciones sí.

Sé que hay otros como yo allá afuera. Me ha tocado ser alumno, maestro, coordinador académico, director y empresario en esto del inglés. Me ha tocado aprender de programación, marketing, diseño, recursos humanos, cuestiones legales, fiscales, administrativas y demás. He tenido que luchar por pasar de ser gerente nada más de mí mismo a ser gerente de equipos cada vez más grandes. Sé que hay muchas personas como yo allá afuera con ganas de contribuir a un problema visceral que nos quita oportunidades como país.

Hoy compré un libro que uno de mis mentores me recomendó hace un par de días. No lo he comenzado a leer formalmente pero en el resumen que encontré de él decía que para construir grandes empresas necesitamos entender que esto es un juego infinito, que no se trata de pensar en negocios que «ya tuvimos éxito» porque esto realmente no es así, el asunto nunca acaba. Evoluciona. Y una de las premisas que comparte el autor es que debemos tener una causa justa que nos motive a todos los involucrados para avanzar a pesar de las dificultades y el tiempo.

Eliminar la pobreza mental y económica me resulta una de las causas más justas en las que puedo meter mi tiempo, atención y dinero.

Y así lo he hecho y seguiré haciendo con Waterhouse.

But I need help.

If you’re up to the challenge, let me know: aaron@waterhouse.center.

Coraje artificial.

¿Cuánto coraje artificial consumes a diario? ¿Recuerdas las notas que hace quince semanas te tenían ofendido? ¿Y en qué va eso que te tenía indignado hace tres años? ¿Te dolería dejar de saber todo lo malo que está pasando en el mundo? ¿Qué es una adicción sino una fuerte resistencia a abandonar algo que nos hace daño? ¿Naciste pesimista? ¿En serio el mundo es hoy un lugar peor? No sé. Me asombra la gente digital virtuosa que tiene muy claras y definidas las sombras y luces de la humanidad. Me asombra que el coraje artificial que beben a diario no las empuje hacia las cosas que importan. Abandona el comportamiento de un virtuoso digital que hoy enarbola la gran causa de malestar del mundo para olvidarla mañana como fanático etéreo. No consumas coraje artificial. Crea una realidad fantástica.

La mayor cantidad de magia.

Competir con base (casi) exclusiva en el precio de nuestro producto o servicio es destruir sistemáticamente nuestro futuro empresarial. Esto del precio es sólo una dimensión de muchas posibles sobre las cuales podríamos pelear para anclar la preferencia del cliente. Esto del precio es una propuesta muy limitada. El otro día me topé con un letrero en un vehículo que rezaba algo así como «Easy Taxi, llama a (tal número)». Mi reacción fue un inmediato rechazo intelectual a la propuesta. Tener que llamar por teléfono o negociar vía WhatsApp para transportarnos es típico y aburrido. Tampoco es más sexy que ir por la calle tratando de encontrar una unidad desocupada que nos vea y le interese llevarnos a nuestro destino. Además —y aquí lo más importante— nadie se asombra con lo «fácil» hoy en día. «Fácil» es el estándar mínimo que esperamos en nuestras interacciones con los servicios y productos de nuestra modernidad. Lo que hoy nos atrapa es la magia. Queremos magia. Buscamos sacar el celular de nuestro bolsillo, oprimir un par de botones y que ipso facto se materialice en nuestra ubicación exacta un chófer amable del cual ya sabemos su nombre, experiencia, placas de auto y modelo de vehículo. Memoriza esto: los clientes esperan la menor cantidad de fricción y la mayor cantidad de magia en su experiencia con nuestros productos y servicios. De nuevo: los clientes esperan la menor cantidad de fricción y la mayor cantidad de magia. El precio ya no es suficiente. Lo fácil ya no es suficiente. Magia. Aprende a construirla y venderla.

Diplomado en Formación Social

Hoy después de seis meses finalicé el «Diplomado en Formación Social» al lado de nuevos amigos políticos y empresarios. Bastante interesante la exposición a conceptos centrados alrededor de la persona en la sociedad/empresa/Estado. Los instructores de gran nivel con un bagaje impresionante tanto teórico como práctico. Grandes debates con los compañeros y muchas reflexiones que he ido y seguiré compartiendo en mis notas. Recuerda que no tienes que estar siempre de acuerdo en todo para crecer pero sí exponerte descarada y continuamente a filosofías comprobadas para tomar lo mejor de ellas. 

Fragilidad y fricción.

Me ocurrió varias veces que perdí mi camino o confundí calles en distintas ciudades en Asia el año pasado. Dado que en todas esas ocasiones estaba paseando y no camino a una reunión importante —porque con eso no se juega, preparas como todo un pro tus tiempos y transporte(s) con precisión de lanzamiento espacial y listo— decidí inventarme un juego de resistencia personal que se trataba simplemente de no desenfundar mi smartphone para consultar mapa alguno. Una cosa es ser frágiles cuando sin querer no hemos estado expuestos a algún tipo de fricción —como experimentar un ambiente de guerra y espantarnos «fácilmente» la primera vez que escuchamos una bomba o un misil detonar— y otra es ser frágiles porque no nos entrenamos conscientemente para abrazar ciertas fricciones. La fricción. No la evites. Que sea algo que te entrene. Organiza una excursión familiar. Ponte al centro de un gran evento escolar. Lanza una fundación. Negocios. Cosas así que tengan cimas y valles extenuantes para el cuerpo y alma. Cuando rehuímos la fricción al primer asomo lo que hacemos es que no endurecemos nuestra capacidad de resistencia emocional. Lo de los mapas que te comento no es una cuestión que me haya dado una ganancia medible o inmediata. La idea es mantener firme el músculo de la necedad mental estilo «yo puedo solucionar esto, yo puedo regresar al punto determinado». Me gusta cuando se cruza ante mí un problema con combinación física e intelectual. Entiende que esto es de lo más poderoso para moldear tu personalidad. Minimiza la fragilidad. Piérdete y encuentra tu camino de regreso. Sé necio en estos mini-entrenamientos personales que no importan tanto para que esta actitud aflore naturalmente en ti el día que los intereses sean superiores.

Nivel excepcional.

Me gusta «coleccionar» amigos que convierto en mis mentores sin que ellos o yo asignemos tal título de forma abierta o directa. Ayer hablé con uno de ellos, un tipo genial que ha sido parte de la construcción de una powerhouse de tecnología. Lo admiro por su actitud y visión. Sabe de lo que habla siendo alguien que el año pasado vendió cien veces más de lo que yo pude poner en el mercado. Mi mentor pasó casi tres horas instruyéndome en un crash course sobre cómo escalar una empresa de alta tecnología sin morir en el intento. Casi todo se resume a enfocarse en lo que tú y yo ya sabemos que es lo más estratégico: personas, procedimientos y personalidad de la compañía. «Yo no conecto con eso (de las noticias, la política, que si la izquierda, que si la derecha), yo ando en otro mundo», me explicaba mientras yo asentía fuertemente porque pienso igual: no puedes crear cosas geniales si andas desenfocado y ofendido como todos con lo que hoy te dictan que debe ser un escándalo y olvidando el asunto mañana para ahora irritarte con el nuevo tema nacional/internacional del momento. El mundo importa y lo que ocurra en él nos concierne a todos, claro, pero es fácil indignarnos por cualquier cosa y muy difícil ponernos a hacer lo que tenemos que hacer a un nivel excepcional en nuestra trinchera. Gente como mi amigo y yo estamos en la arena de agregar valor a la sociedad con los servicios y productos que se nos ocurren. Entiende bien el juego en que verdaderamente estás. Y juégalo a un nivel excepcional.

Renaissance man.

La polimatía es insertarte profesional y profundamente en campos diversos y en ocasiones aparentemente inconexos. El multitasking es la habilidad de ejecutar varias actividades al mismo tiempo. Hay polímatas que hacen multitasking pero hay muchos más que no. El gran polímata por excelencia en la historia de la humanidad es Leonardo Da Vinci, quien se inmiscuyó en arquitectura, poesía, dibujo, coaching, estrategia militar, medicina y parece que en pintura también. Una definición romántica de esta personalidad es «Hombre del Renacimiento». Necesitamos muchos más de estos Renaissance Men que complementen la fiebre por la híper-especialización. Mucha gente piensa que lo opuesto a ser especialista es ser generalista (ya sabes, gente como yo que nos metemos a muchas cosas pero sólo a cierto nivel superficial). Un polímata es un experto (casi) especialista en varias áreas. No hay diplomas ni certificados para polímatas y quienes verdaderamente lo son nunca se presentan así. Son tipos «raros» y ser así es la única defensa genuina contra la incertidumbre de un futuro altamente dinámico.

Adictos a ofenderse.

No reacciones como todos. Fácil de entender. Complicadísimo de ejecutar. Quienes lo dominan, conquistan aquello que los demás no podemos visualizar al estar distraídos con minucias. Las redes sociales están diseñadas para atacar nuestros instintos más primarios. Esto no es porque sus creadores sean malvados sino porque hasta el momento el único modelo económico que ha funcionado en estos ciberexperimentos es éste de luchar por nuestra atención a toda costa para monetizarla con anuncios. No te estoy diciendo algo que no sepas, simplemente intento recordarte que nada de lo que te «aparece» en esta red es al azar. La idea es poner frente a tus ojos aquello que haga latir tu corazón, elevar tu deseo sexual, ofenderte con niveles casi de rabia o hacerte reír inconteniblemente, lo que sea que se necesite para que cuando salgamos un rato de la app nos ataque la ansiedad propia de los adictos a ofenderse con el drama del momento. Si quieres oportunidades genuinas en tu vida, puedes comenzar modificando tu comportamiento en línea y verás que «mágicamente» van a «aparecerte» nuevas cosas. Eso que te hace enojar —con toda la justa razón personal que tengas para justificar tu sentimiento— estúdialo como psicólogo/antropólogo. Analiza quiénes más son los que se enganchan con el contenido que te irrita y determina si homogeneizarte con ellos te va a impulsar al siguiente nivel. Ten presente que el algoritmo te está siempre empujando hacia cierto tipo de comunidad de pensamiento que después se vuelve una burbuja de la cual es bastante difícil escapar. Esa burbuja hace que te ofendas siempre por lo mismo, reforzando tu visión única del mundo en lugar de retarla. Para salir de ahí —regreso al principio— no reacciones como todos.

El siglo de la tolerancia al riesgo.

Uno de los conceptos más difundidos en el mundo de las inversiones es tener una canasta balanceada de acuerdo a tu personalidad. Si eres alguien bastante tolerante al riesgo, tal vez tener un porcentaje grande de tus apuestas en empresas potencialmente geniales pero actualmente pequeñas es válido para tu estilo de toma de decisiones. Si eres de los que necesitan mucha certidumbre para operar en este mundo, probablemente tu canasta se encuentra principalmente abarrotada de acciones en macro-fondos de inversión que ejecutan algoritmos ultra-complejos que no te interesan pero que te gustan en sus retornos (que no son nada del otro mundo pero sí constantes y claros). A lo que voy con esto es que pienses en esa canasta no como un asunto único de las inversiones financieras que tienes o quisieras hacer. Utiliza el concepto para entender cuán rápido podrías avanzar a nivel profesional/personal si por instantes ejecutas variaciones entre tu inclinación al riesgo y/o tu necesidad de certidumbre. Los extremos son malos en cualquier aspecto de la vida. No se trata de ser totalmente arriesgado y perder el pan que pones en la mesa para tu familia pero tampoco se trata de vivir jugando a lo seguro todo el tiempo porque, ¿qué crees?, nada es seguro todo el tiempo. Estos tiempos violentos premian a aquellos con un nivel de tolerancia más elevado que el promedio. Si quieres tener una mentalidad con ventaja competitiva no leas el periódico porque lo que ocurre es que tu percepción se uniformiza y por lo tanto se hace promedio y no genial. Mejor observa. Ve qué es lo que las grandes empresas y las personas en alto perfil están ejecutando. ¿Siguen construyendo sucursales? ¿Se están abriendo nuevas plazas comerciales en la ciudad? ¿Cuántas personas en tu círculo inmediato han perdido su empleo? ¿Cuántas han adquirido un nuevo vehículo/casa en el último año? ¿Te han dejado de invitar a fiestas y/o eventos suntuosos? Estos son indicadores genuinos de cómo van las cosas, no las notas de opinión diarias de personas con agendas propias. Haz que tu rango de decisiones sea más inclinado al riesgo a la vez que proteges tu flanco vital con decisiones orientadas a la certidumbre. Filtra el ruido del mundo y verás que mucho de lo que pensabas que era arriesgado no lo resulta tanto en realidad y que aquello que considerabas inamovible tampoco es totalmente así. Que tu canasta personal sea una dinámica.

Verás.

Este 2020 deseo que 

  • tomes decisiones más audaces,
  • consultes menos al mundo,
  • leas mucho más libros profundos,
  • hagas ejercicio incluso cuando no quieras hacerlo,
  • duermas bien,
  • sufras por menos tonterías,
  • converses de mejores temas,
  • viajes para expandir tu mente,
  • seas más nerd metiéndote a fondo en todo tipo de temas,
  • expongas más tus ideas en lugar de sólo consumir las de otros,
  • te pongas al frente de las cosas,
  • tomes aquello que llevas años esperando de forma pasiva,
  • inviertas sin tanto miedo para crear riqueza genuina,
  • domines el estrés de conversaciones difíciles,
  • vivas con mucho menos drama,
  • domines tu pena al ridículo para avanzar en cuestiones estratégicas, 
  • dejes de neuroentusiasmarte con cosas neurosuperficiales en la red social rica, red social pobre,
  • medites seguido,
  • participes decididamente en cursos caros y raros,
  • favorezcas el largo plazo en tus decisiones,
  • abandones las mismas reuniones con gente que no te reta para llegar al siguiente nivel,
  • te eleves en la visión de tus problemas,
  • que afrontes problemas bonitos estilo «no-sé-a-quién-contratar»,
  • desarrolles más dureza mental y disciplina emocional,
  • y que en general hagas lo que sabes que tienes que hacer.

Todo lo demás —los buenos deseos de salud, felicidad, dinero y etcétera— te comenzará a «fastidiar» en tu puerta conforme ejecutes los items accionables de arriba.

Verás.

Fuerte abrazo,

– A.

Fuerte, enfocado y emocionado.

Llegué a los cuarenta años de vida.

Aquí cuarenta notas muy personales divididas en quince cosas que me han ayudado, quince que me han estorbado y diez que han sido pura suerte.

* * *

Las quince habilidades, decisiones e ideas que más me han ayudado a crecer en la vida ›

[1] Leer como enfermo. Mi mente ha volado por todo el mundo, platicado con grandes personajes y se ha expuesto a las ideas más locas de la humanidad gracias a mi pasión por libros de todo tipo. 

[2] Comunicarme bien en inglés. Jamás pensé que esto fuera a ser un factor tan decisivo en mi vida. La confianza de poder hacerme entender en muchas situaciones de alto nivel es una que he hecho transferible a otras áreas de mi vida.

[3] Confiar en la gente. Hay mucha gente mala, envidiosa y en general nefasta allá afuera. Pero también hay mucha gente con gran potencial y buena vibra a la que no he hecho pagar por pecados de otros. Confiar bastante me ha dado dolores de cabeza pero son muchas más las cosas buenas que me ha traído al banquete.

[4] Favorecer el largo plazo. Antes de tener mi primer automóvil tuve mi primer negocio. Antes de tener mi primera casa tuve varios negocios. Creo que cuando las decisiones tienen todo el sentido del mundo en el corto plazo no conllevan en realidad mucho valor.

[5] Disciplinarme en cosas que importan. No soy el tipo más puntual del mundo. Si lo fuera, al morir nadie diría «qué puntual era Aaron». Y si lo dijeran, no importaría. Soy ambicioso y necio. Y me gustaría que mis hijos dijeran eso y lo copiaran. No puedes ser genial en todo, pero puedes tomar dos o tres áreas y asegurarte que si taladras suficiente en ellas el mundo se doblegue ante ti.

[6] Aprender por partes. Creo que he aprendido más de ingeniería electrónica en los últimos meses que todo lo que vi en la universidad al respecto. Creo que he aprendido más de negocios en los últimos años que todo lo que vi en la maestría. La vida es bastante limitada si pensamos que la escuela es el lugar donde uno aprende. Es un momento para ciertas cosas pero no es para nada el punto más álgido de una gran historia.

[7] Rechazar proyecciones psicológicas de otros. Solía tomar a pecho las opiniones pesimistas y en contra de mis ideas que personas de mi círculo me daban hasta que entendí que casi todo lo que uno expresa a los demás es en realidad un miedo que estamos poniendo allá afuera para que otros lo abracen en lugar de combatirlo nosotros mismos.

[8] Entusiasmarme con cosas raras. A mí no me apasiona la final de la Champions League. No es que sea algo malo, simplemente no estoy sintonizado con esa frecuencia. Me vuelve loco cuando la India está intentando alunizar, cuando un nuevo paper circula en el mundo de los nerds y genera un debate que tendrá reverberaciones en las siguientes décadas y así.

[9] Invertir fuerte en tecnología. Amo mi laptop, mi smartphone y mis suscripciones a servicios raros de startups nacientes que me hacen ultraproductivo en mi creación de contenido.

[10] Ser curioso genuino. He desarrollado la capacidad de platicar con personas de todo tipo y tocar temas que los hacen vibrar y profundizar por horas. Creo que todas las personas son interesantes, simplemente hay que saber hacer preguntas que nos lleven hasta ese punto.

[11] Exponer mi vulnerabilidad. He escrito sobre prácticamente todos los miedos que me atacan y las cosas que me fastidian. La pobreza económica en que crecí y la pobreza mental que tuve que combatir son temas que me han permitido conectar con miles de personas que ven reflejadas sus historias con la mía. Publicar de todo sin censura da miedo pero cuando conectas de esa forma con la mente de alguien, sabes que es genuino. 

[12] Adaptarme en tiempo real. Tengo amigos en todo el espectro político y religioso. Me considero un tipo moderado que todavía no entiende bien cuál es el sistema del mundo que le conviene defender a muerte. Admiro a las personas con convicciones casi maniacas que darían su vida por una ideología pero siento que mi camino no va por ahí. Mi duda natural ante lo que unos dictan como verdad me ha permitido acercarme y experimentar para abrazar o soltar por igual sin tanto problema.

[13] Abrir varios frentes de batalla al mismo tiempo. Esto me ha dado habilidades casi zen para soportar duras batallas psicológicas de decisiones difíciles casi todo el tiempo. Cuando te acostumbras a este estilo de vida pocas cosas te dan miedo. Es cansado, pero los «wins» son casi místicos. 

[14] Dejar las cosas realmente atrás. No soy nostálgico. No promuevo reuniones con gente que no he visto en veinte años. No necesito ver viejas fotos para recordar «años maravillosos». Tal vez es ser muy frío pero no veo grandes ventajas en estar aferrado a viejas relaciones, ideas, lugares o actividades que ya dieron lo que tenían que dar.

[15] Estudiar constantemente a las personas varios niveles arriba de mí. Solía criticarlas, envidiarlas, minimizarlas. Ahora anoto qué palabras usan, a dónde viajan, qué consumen, cómo se expresan, con quién conviven. Las he bautizado como PADs y analizarlas me ha impulsado a copiar descaradamente muchas cosas que me han acelerado.

* * *

Las quince decisiones, actitudes o ideas que más me han estorbado para crecer en la vida ›

[16] Ser dramático. Pensar que el amor es un asunto con una persona y que cuando dejó de estar conmigo el mundo terminaba. Pensar que la culpa de mi situación era del gobierno, de mi familia, de alguien más hasta que decidí que yo podía moldear mi vida sin estar esperando a que fuerzas externas me ayudaran mágicamente.

[17] Ofenderme por cualquier cosa. Cuando nuestra sensibilidad vive al extremo, nuestra calidad de vida es lenta y triste. Leía sólo los periódicos que favorecían mi enojo contra el sistema y me reunía con personas que no retaban mi versión desenfocada. Ofendernos es rendirnos ante un reto emocional que si superamos, nos pone en otro nivel.

[18] Esperar la validación del mundo. No me sentía capaz de fundar una empresa de alta tecnología porque nunca obtuve el papel final de la universidad que me declara un ingeniero en toda regla. Luego entendí que lo que uno opina de sí mismo y lo que podemos lograr con nuestra vida puede ser fantástico si dejamos de depender de la aprobación de otros. 

[19] Pensar que mi aparente buen estado de salud y composición física a los quince o veinte años iba a durar para siempre sin esfuerzo. El ejercicio, la nutrición y la psicología son pilares para poder crear cosas grandes. Pero cuando tienes toda la maquinaria bien aceitada, pensar que se pueda descomponer luce como una pérdida de tiempo. No lo es.

[20] Aspirar a lo local. En un trabajo. En un negocio. En un salario. En una relación. Cuando mi mente estaba enfocada en competir por lo mismo que todos competían mis resultados eran patéticos porque la arena de juego estaba atascada. Cuando expandí el tablero encontré que podía destacar más rápido y con menos esfuerzo porque casi nadie considera aventar la piedra tan lejos ya que es «raro» y algo incómodo buscar hacer cosas fuera de lo común.

[21] Cuidar las sensibilidades de otros. Estar preocupado por si una pieza de contenido pueda ser malentendida por un ex-profesor, un colega, una amiga, una socia, un vecino, un familiar era algo que ralentizaba mi actuar. Preocuparnos por la manera en que otros van a interpretar el mundo es una excusa socialmente aceptada para esconder nuestro miedo a hacer lo que tenemos que hacer.

[22] Equiparar coincidencia geográfica con amistad. Pensaba que la gente con la que conviví varios años en la escuela o en el trabajo automáticamente tenían que ser mis amigos. Y no va por ahí. ¿Por qué forzar una relación cuando lo único que coincide es que compartimos un escritorio o un salón y no la mentalidad ni la visión? 

[23] Delegar sin supervisar. No entendía que la comunicación corporativa es un ejercicio tan complejo que sólo pocas organizaciones exitosas del mundo dominan. Creí que siendo lógico y explicando las cosas una sola vez la gente las entendería y actuarían con la visión sistémica necesaria para avanzar. Esto fue el equivalente de dejar a tus hijos adolescentes a cargo de la casa durante cuatro semanas y regresar esperando que todo siga intacto.

[24] Defender mis ideas sin agregar lo que gente emocional e intelectualmente inteligente intentaba decirme. Ser necio está bien pero también está mal. Lograr el fino y sabio balance entre aferrarte a tu visión y/o complementarla, reducirla o matarla por otros puntos de vista es un trabajo continuo para el cual no se puede uno preparar más que estando ya en el campo de batalla.

[25] Enfocarme en lo que me hacía lucir bien en lugar de lo que me hacía avanzar realmente hacia los objetivos. Por ejemplo, rentar oficinas costosas que no se podían justificar con los resultados de la empresa todavía. No se trata de operar en modo asceta todo el tiempo pero tampoco de operar como si los fondos fueran infinitos. 

[26] Confundir opiniones con consejos. Darme cuenta que mucha gente cercana no me puede realmente ilustrar en los temas de negocios que me voy involucrando porque jamás los han ejecutado con éxito realmente y por ello sólo tienen opiniones y aunque sean de buena fe, debo darle más peso a mis opiniones (porque yo sufriré los potenciales descalabros) y a los consejos de las rutas comprobadas de otros.

[27] Administrar sin sofisticación. Pensar que el dinero se maneja como cuando eres niño: tienes dos pesos y buscas enseguida cómo gastar dos pesos. No puedes crecer a nivel personal ni profesional si no eres estratégico y te llenas de expertos a tu alrededor para controlar el ejercicio de los recursos.

[28] Sobrevalorar las habilidades de alguien por la buena estima que le tenía. Las personas funcionan muy diferente cuando tienen una estructura armada a su alrededor para las actividades que su compañía les ha asignado a cuando tienen que inventar en tiempo real contigo una empresa e ir apagando fuegos a diario en áreas que jamás imaginaron. Si alguien es genial en su trabajo hoy eso no significa que la actitud y resultados sean transferibles a la aventura que estás emprendiendo.

[29] Favorecer el trabajo arduo en lugar de hacks para lograr el famoso ochenta-veinte del principio de Pareto. Pensar que más sudor, más horas y más dolor mi iban a llevar a la recompensa cuando en realidad ser más audaz, inteligente y experimentador era lo que me podía poner al frente.

[30] Enfocarme en métricas de vanidad en lugar de medir los resultados que realmente me importan. Los likes en mis artículos son irrelevantes. El número de contrataciones para conferencias, consultoría o nuevos clientes, inversionistas o colaboradores que generen es donde debe estar mi enfoque.

* * *

Las diez situaciones que han sido pura suerte ›

[31] Crecer en los ochentas y noventas previo a la explosión del internet comercial. Esto me permitió apreciar al salto cuántico de un modo limitado a uno con alcances increíbles de información el cual mucha gente todavía insiste tontamente en usar de forma superficial.

[32] Ser alto. Esto me da ventajas psicológicas y sociales. 

[33] Papá comprando en mil novecientos ochenta y seis la primera computadora con la que interactué en mi vida. Esto me dio una gran ventaja competitiva durante muchos años con respecto a mis compañeros porque entendí conceptos como procesador de texto y hoja de cálculo mucho antes que los cursos de computación se pusieran de moda. La tecnología se volvió parte natural de mi existencia.

[34] Responder «inglés» cuando mamá me preguntó qué curso prefería tomar: «¿natación o inglés?». No soy buen nadador.

[35] Toparme con «The Four-Hour Work Week» de Tim Ferriss, aspirarlo como cocaína intelectual y sentir el llamado con ello a emprender.

[36] Comenzar a trabajar dando clases de inglés a la mitad de mis estudios universitarios para tener dinero con el cual invitar a mi novia del momento a salir. La experiencia de explicar de forma comprensible a personas de todo tipo y mantener su interés constante me ha sido de gran valía para muchas otras áreas más allá de lo académico.

[37] Estar en la sala de la casa cuando un vendedor de enciclopedias tocó la puerta de la casa, entusiasmarme y empujar a mis papás a comprar tres diferentes. Una universal, una de ciencia y otra con personajes de Walt Disney. Me tomó algunos años para leí todos los tomos e incluso hoy las recuerdo con cariño.

[38] Tener unos papás que me enseñaran con su ejemplo cómo superar adversidades con ecuanimidad y enfocados en el juego de largo plazo. Tener una hermana que me invitara a invertir en su idea de importar un contenedor de calcetines con dedos desde Noruega para distribuirlos en una de las tiendas departamentales más famosas del país en nuestros tempranos veintes y con ello perder un buen dinero pero ganar experiencia en llamadas de negociación, e-mails, tratos con la aduana y frustración con las ventas cliente por cliente.

[39] Tener hijos sanos que me hacen optimizar mi día para meter en él trabajo, ejercicio, convivencia y entretenimiento.

[40] Decidir un buen día crear una página de Facebook para publicar mis ideas en un momento donde nadie que no fuera un artista o político hacía eso y soportar la pena de no tener seguidores fuera de algunos locos de mi círculo cercano y con los años encontrarme lleno de interacción con geniales lectores que una revista o periódico jamás me podrían dar.

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What a ride!

Tengo una ligera idea de lo que viene. 

Pero estoy seguro que mucho de lo que sucederá me va a sorprender.

No esperaba exactamente esto que hoy vivo a los cuarenta cuando tenía treinta.

Tal vez se trata de seguir con la habilidad de sorprendernos y disfrutarlo.

Sigo fuerte, enfocado y emocionado por acá.

Photo by my crush. Thanks for everything, baby 😉

Ser raro.

Aprender cosas no directamente relacionadas con tu trabajo es parte vital de un trabajo bien hecho porque todas esas notas aparentemente inconexas tienen el enorme potencial de informar decisiones creativas más adelante. La innovación en tu ejecución no va a venir de un enfoque enfermizo en tu área sino de la absorción de temas dispares. Lee cosas «raras». Ve a eventos «raros». Platica de cosas «raras». Sé «raro». «Raro» significa que no estás familiarizado con algo, eso es todo. No es que esté mal o no sea importante. Ser raro te recompensa con creces en el largo plazo.

Leverage.

«Apalancamiento» es la traducción de «leverage». Cuando tienes leverage, tienes las cosas a favor en una negociación. ¿Cómo tener leverage con el mercado? Necesitas hacerte casi insustituible o de plano insustituible. Piensa que lo más poderoso que Elon Musk o Bill Gates tienen es su marca personal. Si mañana desaparecen de la faz de la Tierra, no podemos simplemente poner a otros tipos en su lugar para continuar con su trabajo. Esto conlleva también muchas presiones dado que hay un nivel de escrutinio público y responsabilidades asignadas superiores, pero son cosas que de cualquier forma tendríamos que desarrollar si queremos carreras profesionales exitosas al margen de una marca personal. Crear y expandir una marca personal duele porque recibir la atención de cabezas extrañas que giran a vernos es incómodo en el principio. Vaya que lo sé. Crear riqueza a través de la marca personal es algo que involucra un conjunto de habilidades que una vez dominadas te van a mantener a salvo por mucho tiempo: fabricar contenido, exponer tus notas mentales, crear equipos de trabajo, explicar y traducir conceptos de las áreas que vas dominando y demás. Recuerda que es complicado en nuestra infancia entender las ventajas de seleccionar una única profesión para enfocarnos en ella pues nos encantan muchas cosas. Con esto quiero decirte que no veas tan ridículo el potencial asunto de convertirte en un elemento con leverage al cual el mercado va a premiar por su autenticidad. No hay otra voz ni visión en el universo como la tuya porque tú eres tú. Y créeme, la forma en que abordas el mundo es una que le puede encantar a mucha gente.

Becas para el Programa PADs 2020.

Me gustaría entrenarte en management, cultura organizacional, filosofía empresarial, marketing, diseño, atención al cliente, tecnología, negociación, ventas, marca personal, redacción creativa, inversiones, recursos humanos y negocios en general durante unos tres días de intensa actividad presencial directa con algunos de mis socios, colaboradores y conmigo.

Esto es una invitación a la edición 2020 de mi nuevo Programa PADs edición 2020. Esto es una evolución de las versiones del Programa Universitario VERSE que tuvimos en 2016 y 2017 y que ahora retomamos de forma ampliada recibiendo no solamente a estudiantes sino también graduados y adultos en general.

* * *

¿De qué se trata el asunto?

– El Programa PADs 2020 es mi intento por conectar de forma directa con universitarios, egresados y profesionistas para AVD (Agregar Valor Desmedido) a su entendimiento del verdadero mundo de los negocios.

– Es una megasesión de tres días en instalaciones de Waterhouse en la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río.

– Interactuaremos sobre temas que hemos ido dominando con los años en VERSE Technology, Waterhouse Center y en The Aaron Benitez Company.

– Es el viernes 7, sábado 8 y domingo 9 de Febrero 2020 de ocho de la mañana a seis de la tarde.

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¿En qué consiste específicamente la beca de este Programa PADs 2020?

– Todas las sesiones del programa durante los tres días con mi equipo y conmigo son gratuitas. Créeme cuando te digo que el precio que clientes pagan para mi consultoría y eventos por este número de horas supera fácilmente los USD$2,000, dinero que tú NO VAS A PAGAR.

– Los desayunos y comidas de los tres días van por nuestra cuenta. Las cenas y drinks con tus nuevos amigos, bueno, that’s on you, my friend.

– Tu transporte redondo, desde y hacia las sedes de trabajo y hospedaje son tu responsabilidad.

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¿Quién puede acceder al Programa PADs 2020?

– Cualquier universitario mayor de edad de cualquier carrera en cualquier semestre con cualquier promedio escolar.

– Cualquier egresado de cualquier carrera en cualquier posición en la vida (estudiando un posgrado, buscando empleo, con una posición laboral, en año sabático, etcétera).

– TOD@S los candidat@s aceptad@s necesitan tener habilidades de comunicación para conversaciones, redacción y lecturas fluidas en inglés.

– Buscamos perfiles entre lectores ávidos, makers, organizadores de eventos, activistas, creativos insaciables, voluntarios de organizaciones de todo tipo, deportistas, nerds y en general participantes que aporten diversas aristas interesantes para tener una mezcla genial de talento, disciplina y visión en el grupo que vamos a formar. No seas tímido y presúmenos todo en lo que andas metido.

– Cualquier persona que cumpla con los requisitos de arriba y que no se paralice por tener que conseguir sus recursos para participar y diseñar su viaje y estancia.

– Cualquier persona que no se le cierre el mundo por tener que faltar unos días a la escuela o al trabajo o por tener que explicar su «loca» idea a familiares y amigos.

– Mexicanos, extranjeros, alienígenas y demás: willkommen.

– Tú, que te sientes raro al querer de hablar sobre temas fuera del promedio y no encuentras fácilmente eco en tu círculo. Tú que lees algo como esto y que te entusiasmas en lugar de pensar «qué flojera, es mucho texto». Tú, que lees esto y lejos de derrotarte te la vas creyendo conforme avanzas con los requisitos y demás.

– Las PADs son personas determinadas y entusiastas que se enfocan en sus objetivos y si no los consiguen, saben que al menos quedan mucho más cerca de ellos gracias a sus intentos y luego analizan sus pasos para mejorar. Si éste eres tú, we want you!

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Desventajas del Programa PADs 2020

– Tienes que invertir bastante TAD (Tiempo, Atención y Dinero) para ser parte de la experiencia. Esto es así por diseño: no somos realmente PADs cuando queremos todo fácil, rápido y gratis. Las PADs encuentran estimulación emocional, intelectual y física en tener que resolver los retos presentados por objetivos sexy.

– No hay diploma ni boleta de califaciones ni exámenes con calificaciones para presumir. El Programa PADs 2020 es una serie de reuniones, conferencias, entrevistas muy técnicas, filosóficas y directas con empresarios que hemos ido construyendo compañías desde cero en diversas industrias.

– No vamos a resolverte la vida dándote recomendaciones de dónde quedarte, en qué vuelo o autobús llegar, dónde cenar y demás. Investiga. Resuelva. Toma decisiones. Esto pone nerviosas a muchas personas pero esperamos que a ti te haga ver claramente lo que buscamos: que logres crecer a través de la incomodidad.

– No vas a terminar el Programa PADs 2020 con un manual perfecto para cambiar radicalmente tu vida y/o poder iniciar un negocio exitoso al día siguiente. Lo que discutas, experimentes y aprendas aquí va a tener resultados en los siguientes años.

– Vas a terminar extenuado porque es un programa intensivo. Pero si quieres conseguir resultados fantásticos en la vida con cero esfuerzo intelectual/físico, no sé, no conocemos a nadie que lo haya logrado de esa manera. Creemos que el asunto no va por ahí.

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Ventajas del Programa PADs 2020

– Convive con PADs (Personas de Alto Desempeño) de muchas ciudades, incrementando así tu red de contactos.

– Exponte a consejos de altísimo nivel personal y profesional.

– Profundiza con todas las preguntas que quieras hacernos sobre temas que te dan ENORME ventaja competitiva para los siguientes veinte, treinta años de tu vida.

– Absorbe muchas notas de alta calidad porque tu mente estará extremadamente alerta ya que la sacaste de la oficina, la escuela, la ciudad a donde ya está acostumbrada a funcionar.

– Entrénate en ser audaz y ejecutar sin paralizarte por todos los detalles que suelen preocupar de manera exagerada a la mayoría de las personas.

– Conoce de primera mano los resultados que hemos conquistado tras diez años construyendo empresas de alta tecnología, educación y consultoría en México y el extranjero.

– Interactúa con expertos genuinos (no expertos teóricos que te dicen cómo hacer las cosas pero jamás las han ejecutado realmente con éxito en sus campos).

– Copia descaradamente soluciones y métodos para tu vida personal y profesional.

– Envía con tu participación una señal fuerte y clara al mundo sobre los intereses y contactos que quieres desarrollar.

– Aprende a invertir TAD (Tiempo, Atención y Dinero) en decisiones que alteran radicalmente tu vida y que no resultan lógicas en el corto plazo pero te dan grandes dividendos para las próximas décadas.

* * *

Preguntas Frecuentes

[1] «¿Me pueden ayudar con el pasaje/hospedaje?»
Sí, pero hemos decidido no hacerlo. Si solucionar este asunto con varias semanas de anticipación es una barrera imposible para ti, muchas otras cosas te van a resultar una pesadilla y lamentablemente esto implica que todavía estamos en frecuencias muy diferentes. Soluciona. Todo está en la mente.

[2] «¿Puedo asistir sólo un par de días? Lo que pasa es que en la escuela/en el trabajo tengo que…»
Mejor permite que apliquen quienes se puedan beneficiar de la experiencia completa (-:

[3] «¿Qué pasa si aplico a la beca de este Programa PADs 2020 y luego no puedo asistir?»
Estás evitando que alguien más se beneficie de la oportunidad. Te invitamos a aplicar si estás comprometido contigo mismo a recorrer bien todo el trayecto. Tal vez estás esperando a tu nuevo horario del semestre o a una decisión profesional/personal de algún tipo que te impide en este momento comprometer un espacio específico de tiempo en el futuro como este Programa PADs 2020 lo requiere. De nuevo: esto es para los audaces, para quienes toman una decisión y hacen que las cosas ocurran. Esto es parte del filtro.

[4] «¿Cómo sé si mi inglés es suficiente para aplicar?»
Esto es algo que vamos a revisar nosotros con un video y archivo que tienes que hacer para la aplicación y en una entrevista posterior si accedes al siguiente filtro. No te preocupes por una certificación o una constancia de cursos cumplidos. Estudiar inglés y sentirnos con confianza para funcionar en inglés son cosas usualmente diferentes.

[5] «¿Puedo aplicar si ya asistí a ediciones del anterior Programa Universitario VERSE?»
Sí. Pero no hay ventajas al respecto (-:

[6]» ¿Cuál es el truco de todo esto? ¿Qué gana Aaron al hacer esto?»
Gano lo que siempre he ganado: atención de PADs, potencial contratación de talento para mis empresas, nuevos amigos, exposición a ideas en áreas que no están en mi radar, difusión de las marcas comerciales bajo mi brazo. Todo lo obvio. Muchos de los participantes de la vieja edición del Programa Universitario VERSE se convirtieron en colaboradores de algunas de mis empresas y en amigos con los que todavía estoy en contacto.

[7] «Tengo otra duda que no está aquí / Quisiera que me ayudaran con un punto específico».
No agregues caos al proceso. Acostúmbrate a resolver bajo los parámetros explicados y leer y releer bien la información. Parte importante de lo que buscamos es gente con autonomía, poder de decisión personal y confianza en sus soluciones.

* * *

Cómo aplicar:

– Graba un video de máximo dos minutos en inglés explicándonos quién eres y cuáles libros, experiencias y personas fuera de tu familia te han influenciado positiva y fuertemente en tu vida.

– Escribe un ensayo de dos páginas en PDF en español explicándonos por qué quieres participar en el Programa PADs 2020.

– Redacta tu CV en inglés de 1 página en PDF con tu WhatsApp, redes sociales y cuatro referencias (número celular de dos amigos y dos maestros y/o profesionistas).

– Envíanos el link de tu video en YouTube en modo privado, el ensayo y el CV a hola@aaronbenitez.com con el título «Programa PADs 2020 | Nombre y Apellido | Ciudad | Actividad» sustituyendo los últimos tres puntos con tu información.

– Fecha límite para recepción de convocatoria: el último minuto del Martes 31 de Diciembre 2019. Sí. Ya. Now. Esto es para los determinados.

– Si pasas el primer filtro, te contactamos entre el 5 y 10 de Enero, 2020.

– En el segundo filtro te haremos una entrevista telefónica en inglés y otra en español para platicar más sobre tus expectativas y lo que hacemos.

– Si eres aceptado al Programa PADs 2020, te vamos a pedir una carta personal donde te comprometes a asistir cubriendo tus gastos de transporte y hospedaje en las fechas indicadas.

* * *

Formas perfectas para autosabotearte:

– Escribir «info» en los comentarios de este texto. Buscamos personas profundas.

– Pedir más «info» por teléfono, inbox o e-mail. Buscamos personas ecuánimes.

– Enviar tu aplicación y contactarnos cada dos segundos para saber si fuiste aceptado. Buscamos personas con confianza.

– No seguir o no conocer las empresas que te he mencionado ni haberte expuesto al material que llevo años publicando en internet. Buscamos personas curiosas.

– Agregar caos al proceso. Buscamos personas con orden mental.

– No seguir bien las instrucciones. Buscamos personas precisas.

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Formas perfectas para ser aceptado:

– Enviar lo que tienes que enviar en los formatos indicados dentro de las fechas límites.

– Hablar bien inglés, enviar referencias que nos platiquen una mejor imagen de ti, presumir todas esas actividades en las que te has metido, redactar bien y ser entusiasta en tu imagen e interacción.

– Seleccionaremos a las primeras veinte personas en cumplir con todo lo anterior. El grupo del Programa PADs 2020 podría tener menos participantes pero nunca menos calidad.

– Recuerda que tanto si crees que puedes como si crees que no, en ambos casos tienes razón 😉

* * *

Nos va a encantar recibir a la primera generación de un programa que buscamos establecer como punta de lanza para crecer nuestra red personal y profesional, captar talento, desarrollar proyectos conjuntos y en general, aprender más haciendo sinergia.

Si esto es para ti, go ahead.

Si esto todavía no es para ti, etiqueta a esas PADs que vinieron a tu mente. Comparte esta publicación y anuncia así a tu círculo el tipo de cuestiones que te entusiasman. Ayúdanos a convertir esta época final del año un momento más allá de la típica pausa en algo donde nos aventuramos a tomar decisiones fuertes para iniciar el año ejecutando.

Somos aquello en lo que ponemos nuestro TAD (Tiempo, Dinero, Atención). ¿En dónde estás poniendo tu TAD?

Sé audaz.

Selo ahora.

Te veo en Veracruz-Boca del Río en Febrero 2020.

– A.

P.D. En la foto puedes ver aspectos de sesiones del finado Programa Universitario VERSE donde mis socios y yo estamos explicando diversos temas a estudiantes de diversas ciudades del país en las instalaciones de Waterhouse. Participa. No te limites. Créetela.

YouTube no te hará millonario.

La capacidad de redactar nuestras ideas con precisión es una que se va a cotizar cada vez más a la alza. Esto es contraintuitivo si ves a la generación que quiere aprender todo con videos paso a paso. Pero no los observes tanto a ellos sino a los que hoy toman las decisiones que importan: todos leen como enfermos. Una encuesta informal entre las personas que conozco que tienen a su cargo decenas, centenas o miles de personas me informa que su método preferido para adquirir nociones sobre nuevos temas es leyendo artículos y/o libros complementándolo con escuchar podcasts (por aquello del bendito tráfico en las grandes ciudades). Ya no pregunté a estas personas cómo desean que aprendan sus hijos —potenciales jugadores importantes en la toma de decisiones del futuro. Voy a extrapolar lo que yo he decidido: que aquello que he probado y que me ha servido mis hijos lo tengan de forma automática instalado en su buffet de oportunidades. Si de forma «natural» van a ver a Youtube (o su futuro equivalente) como una fuente de aprendizaje, bueno, empujarlos a que destaquen metiendo lo más profundo de su conciencia en un denso tratado o en un largo ensayo donde todo el mundo prefiere una narrativa visual entretenida. Cuando forzamos a la mente (a que lea a profundidad) obtenemos consideraciones inéditas. Cuando la entretenemos (queriendo aprender todo solamente con videos), llegamos a las mismas conclusiones superficiales que todos . El segundo paso después de enseñarlos a que lean es dirigirlos a ser el tipo de persona que toma nota de lo que su entorno arroja como interesante, que suele ser casi todo si le ponemos la lente correcta. El internet nos premia a quienes exponemos ideas de forma constante. Y ese premio consiste en nuevas amistades, invitaciones a eventos, propuestas de negocios y la poderosa conexión con una audiencia que se vuelve cada vez más leal. Pero no podemos ser prolíficos si no cumplimos dos condiciones al mismo tiempo: leer y tomar notas como enfermos. Esto último lo saben los grandes comediantes. Todo el tiempo están anotando las cosas que les resultan curiosas/sorprendentes y que con un ligero e ingenioso giro las pueden volver carcajadas. El resumen de todo esto es que accedas y hagas a tu descendencia acceder también a ese estado de mente al que dice Andrés Neuman que sólo llegamos cuando estamos leyendo y/o cuando estamos escribiendo. Piensa que cada nota que comiences a poner hoy es un abono a tu propiedad intelectual y que pocas cosas tienen enorme potencial de escalar tanto como el contenido digital. Y entre más y de mejor calidad sea, bueno, el mundo es tuyo.

Unsexy operational work.

Reportes. Reportes. Reportes. A mano. Por computadora. Enviados por internet. Formatos de toda la vida. Formatos nuevos. Correcciones. En mi primer año como manager al frente de un equipo de alrededor de veinticinco personas recibí un premio nacional por mi «gran» trabajo reportando cosas. En términos nada humildes, el premio fue merecido porque viví en modo robot todos esos días para que cada cuestión administrativa estuviera cerca de la perfección. Pensaba que tal era el camino al «éxito». Y sí. Y no. Ambas al mismo tiempo. Resulta que mucho del glamour que hoy nos vende internet a diario con esto de emprender se enfoca en las entrevistas que los dueños de empresas damos a medios, las conferencias que nos invitan a dar, lo geniales que lucen las fotos de los productos y servicios que estamos creando y en general la narrativa de que todo en lo que estamos involucrados es sexy. Y sí. Hay muchas cosas sexy en este mundo de los negocios. Estar en una reunión donde se toman decisiones difíciles es sexy. Debatir con y contra tus muy inteligentes socios es definitivamente sexy. Salir en artículos en revistas es sexy. Pero las buenas empresas no se construyen solamente con una bonita superficie. Necesitan estructuras sólidas que no suelen recibir crédito porque lo que hay involucrado en ellas es muchísimo trabajo operacional no-sexy al cual tú y yo vamos a bautizar como «Unsexy Operational Work» (UOW). Un buen UOW hace toda la diferencia para poder cobrar, facturar, administrar, contratar, litigar, capacitar y ejecutar demás pilares sin los cuales uno no es nada más que un globo inflado. Cuando quieras apostar con inversión o emocionalmente por una empresa, determina si tiene o llegará a tener un buen flujo de UOW donde las cosas que pueden destruirla se mantienen bajo control. He tenido la fortuna de navegar del mundo UOW al del glamour y de regreso. Es toda una travesía porque he visto de primera mano lo que pasa cuando una de las dos áreas (no) reconoce el valor de la otra. Ambas son necesarias. Si no estás de acuerdo conmigo tal vez es que estás atascado en tu trinchera pensando que tu extremo es lo único que importa. Desatáscate analizando la evolución de empresas como Amazon y compañía, que es lo mismo que decirte que lo hagas elevando tu ejecución y pensamiento a uno de clase mundial.

¿Dónde estarás en 2029?

Hoy platiqué informalmente con algunos clientes de Waterhouse Center. Una fue campeona nacional de halterofilia, sigue en ello y además es maestra de primaria. Otro ha empezado a dar conferencias sobre inteligencia emocional. Una más ha subido de puesto de recepcionista al área de capital humano y está comenzando una maestría para irse a la matriz de su empresa en el extranjero. Otro cambió su carrera de ingeniería química a psicología a medio camino. Fueron cuatro personas tomadas al azar con historias ejemplares, motivacionales e interesantes. Ser audaces y serlo ahora es algo que empujo todo el tiempo pero verlo reflejado en el tipo de gente que conecta con nuestra marca me pone muy feliz y sobre todo me recuerda que esto de lograr grandes cosas no es algo reservado para unos cuantos. ¿Quién eras al inicio de esta década? ¿En qué tipo de persona has evolucionado? ¿Dónde estarás en 2029?

Valores verdaderos.

Inbursa es el brazo bancario y financiero de Grupo Carso, las empresas de Carlos Slim. Si pones atención a las decenas de letreros que tienen en cada sucursal encontrarás uno que habla de sus valores. Y entre estos, vas a notar el de «austeridad». No sé cómo describir este concepto porque no es ser pobre ni dejar de lado algo, es más bien una actitud de no «sobreinvertir» cuando puedes ser mucho más asceta. Caray, que el escritorio que la empresa compra debe estar pensado para durar veinte años y que la silla ejecutiva no sea una Aeron de Herman Miller. Y sí, lo puedes notar. Las sucursales no lucen mal pero nadie las acusaría de lujosas o extravagantes. Lo que quiero platicar contigo hoy es que los valores de tu compañía los puedes redactar tú, imprimir y colgar en un bello póster a la vista de todos y creer de corazón que esos son los que son. O puedes ver qué es lo que realmente ocurre a diario y entender que los valores son las acciones que la mayoría de tus colaboradores ejecutan de forma automática en el día a día. ¿Crees que la «pasión por el servicio» es uno de tus valores institucionales? Es muy fácil comprobarlo viendo la manera en que ante un reto tu equipo de frente al cliente resuelve las cosas. Las personas no somos lo que escribimos o decimos o aconsejamos a otros. Somos lo que aflora en nosotros como segunda naturaleza. En las empresas es lo mismo. La «innovación» como un valor es algo que la mayoría de los colaboradores de Apple pueden colgarse como una medalla individual porque seguramente lo respiran y obviamente se nota en lo que construyen. ¿Qué hacer? Evalúa pragmáticamente cuáles son los valores verdaderos de tu empresa en este momento. Y determina cuáles de esos mantener y cuáles ir erosionando para dar paso a otros más estratégicos. La forma de instalarlos no es con discursos, es con llamadas concretas a la acción. Los valores se instalan con una buena combinación de marketing personal y corporativo. No te engañes: respíralos primero tú y luego ellos lo harán.

library@harbourfront

No termino todos los libros que comienzo. Compro muchos para leer después. Los leo al azar todo el tiempo. Casi todo lo consumo en inglés. Prefiero el formato impreso. Papá tenía bastantes y me tropezaba seguido con ellos. Leer muchas novelas y clásicos desde niño es uno de los vectores que más me empujó a salir de la pobreza económica y que más me ha ayudado a construir negocios. En la foto estoy en una de las más modernas y hermosas bibliotecas del mundo.

Consecuencial e irreversible.

Traza esto en tu mente: en la parte superior del eje vertical encontramos la etiqueta «Irreversible». Obviamente en la parte inferior lo opuesto («Reversible»). En el extremo derecho del eje horizontal «Consecuencial» y en el otro «Inconsecuencial». Tal vez algún estudio serio pueda un día mostrar cómo se conecta la calidad de vida de una persona con su enfoque obsesivo en determinado cuadrante. Por ejemplo, que probablemente aquellos que ocupan más su TAD (Tiempo, Atención, Dinero) en actividades que son consecuenciales e irreversibles logran resultados más espectaculares que quienes deciden ahogarse en lo que es inconsecuencial y reversible. Como directivos debemos delegar todo lo que no es consecuencial-irreversible y en esa unión debemos enfocarnos para ser realmente estratégicos y no meros ejecutores. La adicción a temas que no tienen realmente consecuencia o que incluso si salen mal se pueden revertir es una de las líneas divisorias más claras entre bajo y alto desempeño. Ten en tu buffet interno de comportamiento este eje cartesiano y utilízalo seguido para evaluar el rumbo en que vas navegando tanto tu vida profesional como personal.

Esos kilómetros que sabes que tienes que hacer.

Decía Bruce Lee que lo primero que hacía al llegar a una nueva ciudad era ponerse los tennis y salir a correr para conocerla en realidad. ¿La técnica moderna? Te levantas, te vistes, te tomas la selfie en el hotel, se la mandas a tu chica y sales a hacer esos kilómetros que sabes que tienes que hacer, sin importar las coordenadas 💪🏻😎

2029 tendencias de negocios y tecnología: una conferencia.

Gracias a los asistentes a «2029 tendencias de negocios y tecnología: una conferencia». Me encantó platicar sobre la próxima década con ustedes. Muy buenas preguntas. Future Income-Shared Agreement para EdTech. Perfiles psicológicos profundos. Validación estilo blockchain versus fake news. Plomería tecnológica. Nacionalismo digital. Micro-títulos. Turismo lunar. Universal Basic Income. Sistemas cerrados estilo Instagram. Data as Labor. La iglesia de la productividad. De estos y otros temas platicamos. Nos vemos en la siguiente edición el próximo año.

Respiro profundo.

He hablado en varias ocasiones sobre el «Intercambio de Prioridades en Tiempo Real» (IPTR), una técnica que utilizo para cambiar rápidamente de carril entre una una situación normal a una que luce como una oportunidad más clara y ganadora para el largo plazo. Esto de moverse entre decisiones de forma contundente no es fácil porque la comunidad que nos orbita tiende a esperar siempre lo mismo de nosotros y cuando damos saltos «locos», bueno, esas cosas raramente generan aplausos. Esto del IPTR no es equivalente a vivir desenfocado y salirnos de una actividad nada más porque ya nos aburrió o cansó y pasarnos cómodamente a otra. Eso es falta de disciplina. El IPTR es como el joven que me pide platicar para una orientación profesional a través de su mamá a quien conozco y aprecio. Le doy cita. Me dice que tiene examen ese día y a esa hora. Respiro. Le digo que entonces al día siguiente. Y me responde con una historia de lo trágica que es su vida esta semana donde es imposible para él reunirse conmigo porque tiene exámenes todas las mañanas y bueno, yo con hijos, empresas, lectores, inversionistas y compromisos sociales, profesionales y personales de todo tipo, yo no entiendo lo ocupado que está. Respiro profundo y recuerdo aquella etapa de mentalidad pobre donde no sabemos dimensionar las cosas adecuadamente porque sólo vemos como urgente y prioritario lo que nos han taladrado que es así y todo lo demás lo vemos como algo que ataca lo «correcto». Y todo esto no lo digo por mí o porque la plática conmigo le vaya a cambiar la vida o así, lo digo porque estoy seguro que el resultado del examen que pierda a cambio de interactuar con alguien totalmente fuera de su entorno no va a ser algo relevante en los próximos veinte años. Todo esto no lo entendemos porque lo único que hemos hecho es anti-entrenar para IPTR: hacer una sola cosa y no salirnos de ella porque nos han taladrado que lo importante es «terminar lo que empezamos» en lugar de usar nuestro cerebro y entender que lo importante es poder razonar y tomar las oportunidades que se presentan frente a nosotros. Espero poder explicar algo de esto al joven el día que tenga todo perfectamente alineado en su vida para darme espacio en la ocupada agenda que ha desarrollado a sus dieciocho años.

Powerhouse.

De acuerdo al Merriam-Webster, se le denomina «powerhouse» a algo o alguien que es una fuente de gran determinación, energía y capacidad. Tú puedes ser una powerhouse, alguien que nos inspire, que nos empuje, que nos fuerce a hacer cosas. Pero no podemos ser una powerhouse cuando encajamos perfectamente en el nivel que nos encontramos. El nivel en el que estamos no es el ideal para ser una powerhouse porque si así fuera, bueno, ya seríamos reconocidos como tal. Alguien que es una powerhouse es otra fuerza de la naturaleza que parece doblar las leyes de la física y agrega, no sé, quince horas más al día, que parece tener muy claras las cosas y respuestas para todo. Una powerhouse es un ser liberado. Gente como Tony Robbins, Tim Ferriss, Barack Obama y otros en esa línea son remolinos que se mueven tan salvajemente que obligan al mundo a cederles siempre el paso. Para aspirar a movernos así tenemos que pagar ciertos impuestos. ¿Quieres saber cuál es uno de los más difíciles? Matar la adicción a la validación del grupo social que tienes más fuertemente anclado en tu cabeza. Ese grupo está integrado por las personitas que vienen a tu mente cuando estás decidiendo algo y hacen que mires las cosas desde su lente y enseguida percibes sus críticas y desaprobaciones, las cuales son irreales la mayor parte del tiempo. Irreales no porque no te quieran criticar o desaprobar sino porque tú y yo no somos tan importantes y la gente casi nunca está pensando en nosotros. Lo que nos ataca es un miedo al que ponemos cara y que nos obliga a buscar aprobación donde realmente no es necesario. He hablado mucho de la magia que hay en permitirnos ser ridículos para matar la adicción a la validación social. Fácil no es, pero imposible tampoco. Conviértete en una powerhouse. Queremos verte en modo torbellino.

Punto de inflexión.

Warren Buffett dice muchas cosas. Una de ellas es que la línea que separa la inversión de la especulación nunca es clara y brillante y otra es que no pone atención a predicciones políticas ni macroeconómicas estilo todo-está-mal-en-el-mundo o ya sabes, el-fin-del-mundo-está-cerca.[1]

Hace un par de semanas me senté en una conferencia magistral de Ludovic Le Moan, director general de Sigfox, la empresa más importante en términos de operación de redes inalámbricas para dispositivos de baja potencia. Para ponerlo en contexto, Sigfox hace a nivel global lo que operadores como ATT nos venden como servicio a nuestro celular sólo que aquí de forma especializada y sobre todo, atendiendo a sus clientes en términos industriales.

Los representantes de empresas tecnológicas que usamos los servicios de Sigfox para nuestras soluciones nos reunimos en Asia para escuchar a Le Moan quien presentó algunas estadísticas de los logros de su compañía. La diapositiva que más me impactó fue la que anunciaba que Sigfox llegaría a dieciséis millones de dispositivos conectados en todo el mundo a finales de 2019[2].

Voy a poner esto en perspectiva.

* * *

WE’RE BACK IN TIME

El centro industrial más grande de la ciudad en la que vivo tiene cinco millones de metros cuadrados de superficie[3] y se llama TenarisTamsa. De acuerdo a un reporte de Ericsson[4], se estima que una fábrica inteligente típica necesita un dispositivo conectado por cada dos metros cuadrados.

En un momento regreso a lo de arriba.

Era el verano del noventa y siete. Recuerdo exactamente mis primeras dos acciones en internet: la Pathfinder había llegado a Marte y Kasparov había perdido contra una computadora. Descargué las fotos que el robot había enviado al servidor de la NASA y copié la notación algebraica del match que cambió la historia del ajedrez. ¿Cómo era mi entorno en esos días? Casi nadie a mi alrededor estaba siendo muy influenciado por la world wide web. Casi nadie era usuario de la red. Internet era un asunto exótico.

En 1995 habían diecisiete millones de usuarios de internet. Hoy somos más de cuatro mil millones de usuarios del asunto.[5] Eso se llama crecimiento exponencial. También lo llaman oportunidad de negocios. Y entre más cerca te ubiques en el extremo inicial del asunto, bueno, más te beneficias del paseo hacia el otro punto.

Justo cuando comencé a usar internet fue el año en que una empresa chiquita y desconocida llamada Google inició operaciones. Imagina si hubiese invertido en ellos. Pinto en mi mente para ese año una hipotética plática al respecto con mi círculo. Me veo recibiendo sonrisas sardónicas por lo «raro» y «riesgoso» de una propuesta en ese estilo. «¿Goo…qué?…pero si ya están Yahoo! y Altavista…».

En 1994, Jeff Bezos trabajaba como analista financiero. Un reporte en su escritorio sobre el crecimiento de internet lo golpeó intelectual y emocionalmente. Escribió su carta de renuncia, empacó y fundó lo que tú y yo hoy conocemos como Amazon. Esto fue una decisión ridícula en ese instante donde no había nada de la infraestructura tecnológica de comercio electrónico que hoy nos resulta obvio de la red y también fue una decisión tonta vista bajo la lupa del momento donde el tipo era vicepresidente de una firma, tenía un excelente salario y se encontraba ya en sus treintas.[6] Al momento de ese determinante reporte, el uso de internet estaba creciendo dos mil trescientos por ciento al año. Cuando algo está moviéndose de una manera tan salvaje como esa o te subes y aprovechas el aventón o te haces un lado y permites el paso.

Algunas personas inteligentes se subieron al tren de hiperalta velocidad. Hoy se llaman Jack Ma, Bill Gates, Larry Page, Elon Musk, Mark Zuckerberg, etcétera.

Pero muchísimas más personas inteligentes se quedaron paralizadas a un lado tratando de afinar su percepción del mundo en ese instante contra las posibilidades del futuro.

Uno siempre puede escoger entre ser inteligente con recursos o no. El truco para ser inteligente con recursos está en saber ajustar nuestra visión de lo que percibimos como lógico en este instante contra los trenes de hiperalta velocidad que están saliendo de la estación con rumbo a un futuro increíble.

En las profundidades abismales del internet bonito y navegable que tú y yo usamos a diario para comprar y entretenernos existe una capa que se conoce como el Industrial Internet of Things (IIoT), que no es otra cosa que una conversación global intensa entre máquinas, líneas de producción y sensores reportando a sistemas —y a algunos humanos— métricas como temperatura, velocidad, ubicación y otras variables.

* * *


EL PRINCIPIO DE LAS COSAS

Haciendo un poco de matemáticas, si combinamos el tema de los metros cuadrados de superficie de TenarisTamsa con el cálculo de densidad de dispositivos IIoT del reporte de Ericsson, tenemos que la fábrica local de tubos tiene potencial para ser una fábrica inteligente con diez millones de dispositivos. Pensemos que esto es una exageración porque un centro industrial no es todo producción. Hay oficinas y estacionamientos. Reduzcamos mi cálculo en un drástico setenta por ciento. Ahora tenemos una estimación conservadora de tres millones de dispositivos para una planta industrial local de tubos.
Acabo de visitar una ciudad cualquiera en China donde lo que sea que existe en mis coordenadas lo tienes que multiplicar por veinte o por cien para tener una equivalencia en su escala. Si acá en Veracruz contamos sólo con una gran empresa para ese potencial de dispositivos conectados, piensa en lo que se necesita hoy en polos industriales poderosos como São Paulo, Detroit u Osaka.

Intento explicarte que cuando el CEO de Sigfox nos dice a sus socios tecnológicos que tiene casi dieciséis millones de dispositivos conectados a su red realmente nos está diciendo muchas cosas:

› Nos está diciendo que Sigfox, la empresa operadora de redes inalámbricas de bajo costo a nivel global, la empresa líder en ventas en este sector, tiene dieciséis millones de dispositivos conectados. Esto significa que los que vienen atrás, las divisiones de IoT de su competencia, vienen realmente muy atrás.

› Dieciséis millones de dispositivos conectados son NADA en el gran esquema de las cosas. Tan sólo cinco plantas de tubos como la que tenemos en mi ciudad tienen el potencial de igualar esa cantidad. Y cinco fábricas inteligentes representan prácticamente nada en el gran esquema de las cosas del planeta.

› Dieciséis millones de dispositivos dentro del IIoT hoy en 2019 significa que estamos en el equivalente de 1995 de la world wide web con diecisiete millones de usuarios en ese entonces. Estamos en el equivalente donde todo apenas va a explotar.

› Le Moan nos está diciendo que esto es realmente, REALMENTE, apenas el principio de las cosas. Que nuevamente vamos a ver otro crecimiento exponencial —a.k.a. great business opportunities— con esta capa del IIoT.

* * *

TIPOS DE APUESTAS

Se requiere una mentalidad empresarial para crear y mantener riqueza transgeneracional. La idea de que con base solamente en nuestro trabajo diario a cambio de dinero vamos a poder «dejar bien» a nuestros descendientes es obsoleta. La fórmula donde entregas tu tiempo y habilidades a cambio de recursos para vivir y ahorrar un poco va cayendo en picada.

Al inicio de este artículo mencioné la línea entre inversión y especulación que dice Buffett que nunca es clara ni brillante. Excepto, querido Warren, que en algunas ocasiones sí lo es.

Especulamos en el inicio de una tecnología. Piensa en blockchain y la década que lleva siendo tendencia pero sin aplicaciones constantes ni sonantes. Puede despegar o puede morir. Piensa en la realidad virtual y las dos décadas que lleva en arduo desarrollo y lo mismo, puede despegar o puede morir. Piensa en el estallido de la burbuja de internet a finales de los noventas y el posterior surgimiento de los gigantes que hoy dominan el escaparate digital.

Las pantallas táctiles, los teléfonos inteligentes, el almacenamiento en la nube, las redes sociales, todas éstas son tecnologías creadas encima del internet bonito al que tú y yo somos adictos. Son capas sobre capas que generan valor al ecosistema y crean industrias y empresas fuertes que, por cierto, ni tus papás, ni tú imaginaban posibles.

Lo que está ocurriendo en el profundo abismo del IIoT es similar: se están cocinando áreas y compañías que no nos resultan ni tan obvias ni tan entendibles por su nivel de especialización y complejidad pero que tienen el potencial de generar riqueza transgeneracional para quienes se suban en el principio de cada una de ellas.

Ser un buen programador en Python es una de las mejores carreras profesionales hoy en día. Piensa en el amigo de tu amigo que trabaja en Facebook.

El siguiente paso es ser co-fundador exitoso de una empresa de alta tecnología. Piensa en los tipos que pululan en Silicon Valley.

Si no estás interesado en ser alguno de las dos de arriba, existe una tercera manera de incrustarte voluntariamente en este mundo exponencial del IIoT: apostar por estos plomeros que están creando pequeñas empresas en el profundo abismo del internet.

Invertir es una manera profesional de llamar a apuestas bien pensadas. La especulación es lo que el amateur hace al entusiasmarse todavía en 2019 por las criptomonedas cuando la riqueza transgeneracional de ese asunto terminó en diciembre 2017. Una forma perfecta de saber que el valor de algo se ha vuelto promedio es cuando todos tus amigos pueden hablar con comodidad del asunto en su reunión típica de fin de semana en el bar.

Tu tía, tus amigos, tus colegas pueden hablar cómodamente de criptomonedas hoy.

Ni tu tía, ni tus amigos, ni tus colegas están hablando del IIoT hoy.

Te invito a que leas «Future of IoT», un reporte de EY —la consultoría mas respetada del mundo[7]. Los autores resaltan la convergencia de varias áreas que hacen posible la próxima explosión de negocios del IIoT:

› los costos de sensores y todo lo relacionado con hardware está disminuyendo drásticas y constantemente.

› el poder de procesamiento computacional sigue y seguirá avanzando mientras que el almacenamiento en la nube sigue y seguirá bajando en costos.

› los gobiernos están promoviendo e invirtiendo fuertemente en iniciativas de ciudades inteligentes y las empresas están haciendo lo mismo en términos de fábricas inteligentes. Se ha pasado de lo conceptual a la implementación.

Sobre este último punto, lo he visto de primera mano. Donde hace apenas tres años o cuatro años atrás proponer elementos de transformación digital a grandes empresas era el equivalente de un viacrucis de negocios, hoy estas compañías nos contactan en VERSE Technology más frecuentemente y toman decisiones de forma ágil.

Si apuestas inteligentemente, el mundo lo llama inversión.

Si no apuestas inteligentemente, el mundo lo llama especulación.

Apostar hoy cuando tienes una empresa como Sigfox presentando orgullosamente que ya tienen dieciséis millones de dispositivos conectados en todo el mundo y el crecimiento proyectado de este rubro es de miles de millones de dispositivos, bueno, es el equivalente a ese sueño-frustración que ya te expliqué donde imagino que invertí en Google a finales de los noventas.

* * *

Entender mejor lo que una línea de producción está haciendo no es cuestión sólo de IIoT. Se requieren otros temas de tecnología igual o más complejos. Velo así: el IIoT hace posible obtener los datos para tomar mejores decisiones, pero todo ese alud debe poder procesarse a un ritmo imposible con la tecnología de hoy y analizarse con algoritmos superiores a los que en este momento el mundo sabe crear. Entran ahí la computación cuántica y la inteligencia artificial.

Una receta perfecta para el fracaso es hacer lo que todos hacen.

Nunca hay oro en donde todos están excavando.

Las oportunidades exponenciales yacen en lo que el mundo considera exótico y raro en este instante.
Si estás pensando en crear riqueza transgeneracional, espero este artículo te sirva como guía de las cosas que la nueva economía va a premiar. Haz caso a Warren con eso que te compartí en el primer párrafo: ignora las predicciones donde el mundo se va a acabar y las noticias donde todo está mal. ¿Quién tiene razón? ¿Los tipos en los medios que viven de espantar a los demás o los tipos que han creado riqueza transgeneracional manteniéndose enfocados y entendiendo el valor de subirse a tendencias explosivas correctas?

Si eres de esos que se deleitan —como yo— leyendo biografías de leyendas como Bezos, bueno, así como su 1994 fue un momento fundamental y tomó una decisión loca que nadie a su alrededor aplaudió, así luce 2019-2020 para ti y para mí: un instante crucial donde podemos ejecutar lo equivalente si tan sólo apostamos por el IIoT.

Porque esto del IIoT es un tren de hiperalta velocidad.

Y con estas notas has llegado a una de las estaciones desde donde va a partir.

Subir o no es tu decisión.

P.D. Y si quieres invertir conmigo en IIoT, envíame un e-mail a aaron@verse-technology.com con tu número de WhatsApp.

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Fuentes ›

[1] «Warren Buffett’s 23 Most Brilliant Insights About Investing» https://www.businessinsider.com/warren-buffetts-investing-quotes-2014-8

[2] «A Billion Devices Connected to Sigfox ‘Attainable’ by 2023» https://www.eetasia.com/news/article/A-Billion-Devices-Connected-to-Sigfox-Attainable-by-2023

[3] «Tan Lejos Como Quieras Llegar»
http://www.tenaristamsa.com/wp-content/uploads/2014/11/pte.pdf

[4] «Making Manufacturing Wireless and Smarter»
https://www.ericsson.com/en/mobility-report/making-manufacturing-wireless-and-smarter-wef-edition

[5]»Internet Growth Statistics»
https://www.internetworldstats.com/emarketing.htm

[6]»Jeff Bezos Quit His Job at 30 to Launch Amazon–Here Are the 3 Simple Strategies He Used to Do It» https://www.inc.com/darren-marble/jeff-bezos-quit-his-job-at-30-to-launch-amazon-heres-how-to-know-if-its-right-time-for-your-big-move.html

[7] «Future of IoT»
https://www.ey.com/Publication/vwLUAssets/EY_-_Future_of_IoT/$FILE/EY-future-of-lot.pdf

Ventaja en esto llamado internet.

Aquí va una lista de servicios que mi equipo y yo utilizamos frecuentemente para, bueno, obtener ventaja en esto llamado internet. Tal vez algunos los conozcas (y utilices), tal vez otros no tengas idea de ellos (experiméntalos) y tal vez tengas algunos propios que te gustaría compartir con las PADs que leen esto (inclúyelos en los comentarios).

Para hacer dinero, hay que meter dinero. Los pros invierten en las herramientas profesionales que necesitan. Querer todo gratis y fácil es la marca del novato. Hay algunos servicios «gratuitos» pero la mayoría son premium.

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Romper una nariz.

Cuando vas decidido a romper una nariz, es muy raro que algo o alguien te estorbe. El mundo y sus personas suelen hacerse a un lado para dejar pasar a la determinación. Ir enfocado hacia un punto no significa que vayas hacia el extremo correcto, pero al menos te asegura llegar más rápido y ajustar si terminaste en una situación no tan conveniente. Este tipo de actitud la puedes ocupar en términos menos violentos y más emprendedores. Para romper una nariz no estudias mucho ni haces planes tan detallados: tienes el objetivo final claro y vas fluyendo sobre la marcha. Imagina en tu andar diario que vas a romper una nariz. No insistas en querer tener todo claro más que lo que importa. Usa esta analogía violenta pero no seas violento. Mejor sé decidido.

Telegramas desde Shenzhen /03

Llego por la mañana a Huaqiang North Road. Aquí está ubicado el mercado de electrónica más grande del mundo. Y no es exageración. Si usa electricidad, aquí lo encuentras en veinte marcas originales y en doscientas copias piratas también. Los precios son buenos aunque nada del otro mundo. Tiene secciones para menudeo y mayoreo. Wearables, drones, VR, smartphones, tablets, laptops, cables, servidores especializados en criptomonedas, chips, LCDs, cámaras, sensores y más. Dada la globalización en la que vivimos, no me topé con nada que me sorprendiera o impulsara un deseo de compra extremo, excepto tal vez por una mochila escolar con un ingenioso arreglo LCD para que tus hijos vayan proyectando en su espalda el personaje de caricatura del momento. Alrededor de la zona de todos estos rascacielos hay decenas de pequeños locales con la comida típica china. Veo muy, muy pocos extranjeros. Menos de diez en todo mi recorrido. O a lo mejor lucen como yo y se confunden entre la población. Encuentro en la calle un elevador que me invita al área subterránea de shopping y con curiosidad me meto. Soy el único ahí, raro estar solo en China. Oprimo un botón y de repente accedo a un amplio pasillo de centro comercial. Las tiendas todavía no están listas pero ya están anunciadas. Resulta que esta sección es parte del metro. Decido moverme así por primera vez en este país. Me toma pocos minutos comprar mi ticket en una de las máquinitas con excelente UX que por seis yuanes vomita un token verde y coqueto. Tengo que hacer dos cambios de línea en mi recorrido para viajar unos diecisiete kilómetros en las entrañas de la ciudad. Como en toda terminal por estos rumbos, sea aeroportuaria, de ferries o en este caso, de tren, mi mochila debe pasar una rápida pero minuciosa inspección electrónica antibombas. Entro al vagón y disfruto las conversaciones que no entiendo pero adivino. Durante los casi treinta minutos de mi viaje, dos o tres policías-inspectores pasan haciendo acto de presencia entre los usuarios, supongo que como complemento a la seguridad que el montón de videocámaras de vigilancia interna hacen continuamente. Los anuncios de cada terminal están en chino y en inglés y eso me da tranquilidad. Por fin la voz metálica anuncia «Nanshan» y salgo al distrito científico-tecnológico de una de las ciudades más nerds del planeta. Tencent, Alibaba, Baidu y todos los gigantes orientales están aquí. Mi versión curiosa y excitada se mezcla entre los ejecutivos, programadores, diseñadores y gente de R&D que sale a alguna cafetería o a fumar un cigarro o simplemente a despejar la mente fuera de sus edificios corporativos. Camino durante horas lo que son unos quince o veinte kilómetros a través de interminables avenidas, parques, museos y mucha, muchísima construcción de más y más y más rascacielos. Por fin llego al Shenzhen Bay Sports Center. Ocho de la noche. Vista impresionante. Arquitectura sublime. Chinos jugando fútbol, beisbol, corriendo. Chinos paseando a sus bebés. Chinos paseando a sus perritos. Chinos felices caminando en una tranquila noche de otoño. Edificios presumiendo su altura con iluminación high-tech y anuncios de sus empresas respectivas. Me detengo un rato a disfrutar todo esto. Estoy agotado. Sufro otro rato intentando conseguir un taxi de regreso al Gems Cube. Al tercer intento consigo entenderme con un chófer que reta la física de lo posible porque Maps dice que tardaremos cuarenta y nueve minutos en llegar y él lo logra en veintiséis. Así es China. Me lo explicó uno de nuestros proveedores: todo lo que hacen es una apuesta con miras a hacer muchísimo más de ello más adelante. Mis piernas están molidas. Compro una pizza. Me encierro. Despierto temprano. Llego al check-in de Shenzhen Airlines y me lanzo a Shanghai donde no sé cómo logro tener éxito en una conexión internacional en menos de dos horas. Agoto casi todas mis reservas de ecuanimidad. Así salgo de la gran China: exhausto, sorprendido y con mejor entendimiento de un sistema que —sorry, not sorry— funciona.

Telegramas desde Shenzhen /02

Corro cinco kilómetros a las siete de la mañana con diecinueve grados en Bao’an Park a pocas calles del hotel. Es la primera vez que corro entre tantas pendientes salvajes que exigen mi mayor disciplina emocional y dureza mental. Sesiones grupales de Tai Chi por aquí y por allá, música oriental por aquí y por allá, belleza arquitectónica y botánica oriental por aquí y por allá. Cuando te metes a un lenguaje de programación nuevo y entiendes la lógica pero no la sintaxis el asunto es ligeramente frustrante pero no imposible de abrazar. Lo mismo me pasa aquí. Entiendo la lógica de los anuncios por todos lados aunque me resulta difícil acceder a los puntos finos de cada idea. Ya extraño el café, así que busco un Starbucks y cuando lo encuentro pido por curiosidad un «latte capuchino», que así lo tienen listado. El joven entiende que quiero un latte + un capuchino. Ni siquiera intento aclarar el asunto. Me meto a un Walmart que es una octava parte de un Walmart real en occidente. Al mediodía voy de nueva cuenta a la fábrica cerca del Taihua Wutong Industrial Park. Reuniones. Té, té, té, té, té, té y un cigarro chino. Estaba fuerte. Más té. Mandarinas premium. Estoy tomando montones de té en China. Todo el asunto me parece muy cliché y por ende adorable. Me muestran las tarjetas PCB de nuestro dispositivo y la etapa de producción en la que están y salgo contento porque el asunto va avanzando muy bien. Me despido y camino hacia Jinwan Avenue. Estamos cerca del aeropuerto y aviones van y vienen a cada instante, ya sabes, en ese estilo donde están tan cerca que parecen como efecto especial de película de Hollywood donde un drama inminente se aproxima. Llego al Xiwan Binhai Park, mi segundo parque del día pero éste pegado al mar y adornado con un puente donde circula el tren de la ciudad hacia la terminal. El lugar es hermoso, alargado y elegante. De alguna forma extraña los pájaros, los aviones, los trenes, los autos y los niños componen una sinfonía a la que me acostumbro rápidamente. Camino entre piedras con manglares junto al mar y de repente entiendo algo que sólo había «experimentado» en novelas: estoy caminando en la costa China. Imagino mi posición en un mapamundi. Decido regresar al hotel cansado después de un buen rato de vagar. Encontrar un taxi en esta zona no resulta fácil. Camino, camino, camino y no puedo solicitar uno en WeChat ni llamar por teléfono porque, bueno, todo está en chino. Encuentro un hotel, hablo con una de las recepcionistas que no se pone nerviosa por el reto del inglés. La chica le grita a un tipo. Éste se acerca y grita más. Todos gritan y yo no sé si van a declarar la guerra a mi país o solucionar mi transporte. Por fin me informan que sí, que me pueden llevar a mi destino. El gusto de hacerlo me va a costar el doble del precio que me cobraron por llegar aquí. Activo entonces mi primera negociación callejera directa en este país. Quedamos todos inconformes y listo. Mi conductor y yo vamos platicando sobre el tráfico y zonas turísticas y que si México está cerca de Estados Unidos y yo sí pero somos diferentes y así. Interacción cortesía de la función «Conversation» en Google Translate. Debí haber cambiado más dinero a mi llegada porque ahora me quedo sin yuanes y se inicia así la estresante aventura de encontrar un p ATM que acepte VISA. Todo un reto que se traduce en un recorrido de hora y media haciendo experimentos en la noche en media docena de sucursales. Por fin consigo billetes con la cara de Mao Zedong, compro algo de cenar, pido un ticket por mi compra lo cual les resulta exótico pero igual me lo dan y se despiden con un bye-bye con el gesto triunfal de aquel que habló al menos algo de sus cursos de inglés. Entro a mi habitación, reporto mis actividades a mi esposa y socios que están despertando y luego —satisfecho por no haber muerto al cruzar tantas calles donde todas las carriolas, bicicletas, motocicletas, automóviles, taxis y autobuses conducen horrible— duermo como lirón.

Telegramas desde Shenzhen /01

Entro a China en barco y pienso en el asunto como algo romántico estilo novela de Julio Verne. A la oficial de migración no le importa mi visa y me pide mil y un pruebas de mi hospedaje y vuelo de salida. Con precisión militar entrego todo. Por fin entro oficialmente a la gran China continental. No tengo acceso a nada en mi iPhone porque bueno, ya sabes, aquí Google, Facebook y en general el internet occidental no es muy bienvenido. Intenté instalar WeChat en México, en Singapur y Hong Kong y simplemente no pude. Fotos de mi pasaporte, de mi visa, de mi rostro, firmas y trescientos yuanes después consigo comprar una tarjeta SIM con el único chino que encuentro en la terminal que habla más de dos palabras de inglés. El joven se esfuerza en explicarme cosas y me ayuda amablemente a configurar la aplicación. Ya en la ciudad, me alimento cien por ciento chino combinando arroz, té, puerco, queso, verduras, Coca Cola y palillos. Le digo a la hostess que todo me encantó usando mi app traductora y sonríe por mi excelente pronunciación china artificial. La hora del lunch termina y me llevan a la fábrica a supervisar el proceso de calidad con el que ensamblan nuestros dispositivos en VERSE Technology. Todo muy high-tech. Una operación muy limpia y precisa, como puedes esperar de una empresa ubicada en el epicentro de la creación de hardware de clase mundial. Mucha gente todavía no entiende que China es lo mejor de lo mejor de lo mejor en cuanto a tecnología se refiere. Y Shenzhen es al hardware lo que Silicon Valley es al software, por eso estoy aquí. Por la tarde me traen amablemente a mi hotel en Bao’an District y aunque se anuncia como «international» no hablan mucho inglés. Por fin logro ingresar a mi habitación y bueno, salgo a caminar poco después ya en la oscuridad. Teslas, Lexus, Porsches, BMWs, Mercedes Benz y otras muchas marcas de lujo por todos lados. Shenzhen es muestra de lo que cualquier país con bonanza te va a demostrar fácilmente: cuando hay dinero, hay mucha construcción alrededor. Y aquí están haciendo puentes, carreteras y edificios hacia cualquier lado que voltees. Diría Vincent Vega que lo genial del asunto está en los pequeños detalles. En la oficina del jefe de la compañía que visité tienen un escritorio chino adaptado para poder hacer té y fumar mientras hablamos. En todos lados las personas lavan en su propia mesa con agua muy caliente los platos y palillos en los que van a comer. Todos escupen sin pena alguna en cualquier lado en cualquier momento. En las calles el truco consiste en no morir atropellado por una de las miles de bicicletas o motocicletas que lo mismo van junto a los autos y autobuses que de repente se suben sin dudarlo a las banquetas. Y nadie se espanta. Es lo más normal del mundo que una señora arriba de su motoneta toque su claxon para que tú, querido peatón, te hagas a un lado y la dejes pasar sobre sus dos ruedas. Tomé unas doce tazas de té durante el día y decido que necesito algo más occidental. Encuentro en Google Maps —ese sí sirve— el McDonald’s más cercano y solicito en inglés al gerente una angus con papas y refresco por treinta y ocho yuanes. «Take away?», me pregunta. «Take away», le digo. Me llevo la hamburguesa al hotel. Mi habitación es la cinco once pero etiquetan el asunto como ochenta y cinco once por alguna cuestión supersticiosa de los números creo. Con demasiada China a mis espaldas para un día, me encierro y después de vagar por decenas de canales con películas viejas y mayoritariamente de guerra de este país, decido ver algunas de las mías en iTunes que —gracias a Buddha— sí funciona acá.

Telegramas desde Hong Kong /02

Tomo como todo un honor que en cada esquina me insistan que debo votar por alguno de las decenas de candidatos a consejos distritales. Casi me formo en alguna fila. Es un momento difícil en Hong Kong. Para ser una urbe catalogada entre las primeras diez power cities del mundo hay muy pocos automóviles y personas en las calles. Me explican que dadas las manifestaciones y protestas de los últimos meses, el servicio de transporte ha sido afectado y la gente tiene miedo de quedarse varada en algún extremo de la isla sin posibilidad de retorno inmediato a casa. Tiene sentido. Me dirijo a Victoria Peak vía Peak Road pasando por The Peak Pre-School y terminando en Peak Tower junto a la Peak Galleria. Vistas impresionantes desde el punto más alto de la isla. Hay un restaurante de Gordon Ramsey pero decido dejarlo para el día que venga con mi esposa y mientras eso ocurre me meto a Kala Toast y ordeno un espectacular sandwich maridado con una Tsingtao. Me encuentro a un joven Einstein en cera ultrarrealista y nos tomamos una selfie. Camino bastante por toda la colina hasta que me canso de tomar videos, fotografías y ver gente con la que jamás me volveré a topar y souvenirs que nunca compraré. Llegué aquí en Uber pero salgo en autobús. Casi, casi, casi logro descifrar el sistema de transporte. No me fijo mucho en cuál ruta abordar porque el punto es meterme de lleno de nuevo a la ciudad y desde ahí, entonces sí, hacer labor de detective para encontrar la línea que me lleve a la estación más cercana a mi hotel en Des Voeux Road West. Al bajar del autobús quedo cerca de un gran parque rodeado obviamente de grandes edificios. Decenas o cientos de grupos de chicas contentas bailando. Parece que hay una especie de concurso o evento. Me estreso sin internet intentando determinar ahora a cuál p autobús treparme hasta que decido caminar otro rato. De repente veo la rueda de la fortuna que crucé en mi corrida mañanera y todo se alinea. Camino nuevamente entre los muelles que ya me son familiares y resulta que sí, que la determinación parece favorecer a los audaces. Mi decisión de ruta para salir de Peak Victoria me dejó relativamente cerca de mi barrio así que disfruté un paseo vespertino de regreso a mi habitación. Es domingo. Envío y recibo varios e-mails coordinando mi visita de trabajo a Shenzhen que comienza este lunes. Duermo bien y despierto a las cuatro de la mañana. Redacto este telegrama y me dispongo a entrar a China continental para trabajar en asuntos de VERSE Technology.

Ownership.

“No hay leche Alpura”, anuncié con tranquilidad a mamá. Con la voz de autoridad que su cargo ejercía a mis ocho años, la gran mujer frente a mí me indicó que era mi deber regresar a casa con el pedido cumplido. Torcí la boca y salí fastidiado a recorrer varias tiendas de conveniencia hasta que encontré lo que me había ordenado exactamente. Otro par de excusas similares bastaron en los meses y años siguientes para entender que cuando me enviaban a comprar algo el asunto consistía realmente en solucionar totalmente, no en simplemente ir al lugar más cercano y aceptar cualquier respuesta que me quisieran dar.

Me tomó muchos años más —lamentablemente— entender que esta actitud de solucionar algo en su totalidad no era un punto válido únicamente para mi niñez sino que podía aplicarlo en mi vida profesional. Recuerdo que mi fortuna y oportunidades cambiaron radicalmente cuando dejé de esperar que mágicamente los demás pudieran darme las soluciones que en realidad me correspondían a mí conseguir a toda costa.

En inglés se le llama “ownership” a este concepto.

Cuando tienes “ownership” eres el “owner” del asunto.

El propietario. El dueño.

Ser dueño de algo tiene ventajas: es tuyo, el núcleo de su alma te pertenece.

La “desventaja” es que eres responsable de ello. Si tu automóvil choca no puedes ignorar el hecho dado que eres el owner. Te tienes que involucrar por fuerza.

Si en tu trabajo te asignan cotizar la organización de un evento, conseguir un nuevo proveedor de productos en China, negociar los salarios con los obreros en la fábrica, pon toda la responsabilidad en tus hombros y lleva contigo el asunto hasta el final, final, final. No regreses con las típicas excusas estilo “es que no me responden los e-mails”, “es que no encontré más barato”, “es que no quieren escuchar”.

No seas Aaron Benitez versión niño de ocho años diciéndole a su mamá que no encontró la marca de leche que específicamente le había ordenado.

Vas a ir a la siguiente tienda de conveniencia. Y a la siguiente. Y luego cuando por enésima vez te digan “no”, pregunta al tendero si te puede dar ideas de hacia dónde caminar para conseguir la respuesta que sabes que tienes que encontrar.

Regresa a casa triunfante.

Entiende que nadie va a aplaudir que hayas llegado con la leche que te encargaron.

Es lo que se espera de ti.

Nadie va a aplaudir cuando seas un genuino owner de los asuntos en tus hombros.

Es lo que se espera de ti.

Sé de esos verdaderos profesionales que crecen como espuma en corporaciones trascendentales propias y ajenas porque tienen la capacidad de moverse mucho más allá de lo necesario para solucionar todo lo que el destino pone en su radar.

Que si esa noche no hay leche Alpura en la mesa de tu casa es porque cortaron el suministro en todo el país y ha sido virtualmente imposible encontrarla hasta en el mercado negro durante las últimas tres semanas. Fuera de eso, no desarrolles historias derrotistas en tu cabeza.

¿Cómo empezar a ser propietario de los asuntos? Viendo todo como un entrenamiento, como una misión. Tu jefe, la empresa, el cliente, el mercado no te solicitan en realidad cotizaciones, productos, servicios, negociaciones, etcétera. Lo que quieren de ti y tu empresa es progreso en la solución de un problema.

Dales ese progreso.

No importa el cargo que tengas en la compañía. Ser owner es una actitud de vida que hace toda la diferencia entre los que consiguen las cosas que se proponen y los que no. Si piensas en términos limitados de «¿para qué si no me van a pagar extra?» tendrás toda la razón: la vida no te va a pagar extra en ese trabajo ni en otro ni en nada.

Ser un owner exitoso es un incordio por la simple razón que tienes que caminar mucho más que los demás, superar la frustración que otros prefieren evitar y soportar la indiferencia hacia tu problema por parte de todos los actores involucrados.

Pero cuando te conviertes en dueño genuino, en propietario absoluto de cada situación en tu regazo, verás que la realidad se doblega ante ti.

Y que encontrar la leche perfecta o el proveedor ideal será cada vez más fácil.

Esto es un músculo que sólo se hace y te hace más y más duro.

Desarróllalo ya.

Notas para jugar como pro corporativo.

Esta es nuestra protagonista. Está entusiasmada. Acaba de entrar a trabajar. Lleva un par de semanas y ya tiene buena relación con varios de sus colegas. Hace lo que su manager le pide y disfruta sus días en la oficina. Pasan los meses y el entusiasmo inicial disminuye. Descubre que los ascensos no son muy lógicos. Esto rompe su corazón, pues nadie le explicó la realidad del juego corporativo. Pensaba que con hacer bien su trabajo y tener buena actitud sería suficiente. La chica tiene dos problemas. Si no los resuelve pronto, comenzará a frustrarse y a sabotear su potencial en esa y las demás empresas en las que vaya a trabajar después.

Problema número uno: no ve a su manager como cliente. Lo ve como su jefe. El problema de ver a alguien arriba de ti como tu superior y no como un usuario de tus servicios es que las reacciones primarias tontas son las que dominan tu relación con esa persona: le temes, la respetas, la escuchas, la obedeces y ya. Si en cambio te permites ver a quien está arriba de ti como alguien que está comprando tu tiempo, dinero y atención el marco de referencia que tienes para ganar el juego es mucho mejor. ¿Por qué tu jefe te está pidiendo lo que te está pidiendo? ¿Qué podrías agregar a ello? ¿Qué deberías sugerirle? ¿Cómo podrías adelantarte? ¿Cómo podrías ayudarlo a ver eso a lo que él no tiene tiempo para poner atención? ¿Cómo puedes facilitar su día? ¿Con qué personas deber tener conversaciones difíciles en la compañía para quitarlas de ser obstáculos en el camino de tu manager? El día que entiendes que tu principal cliente es quien está arriba de tu equipo de trabajo directo es el día en que puedes comenzar a explotar la mentalidad de alto desempeño que llevas leyendo en todos lados durante años. Aquí es donde puedes ser creativo, servicial, inteligente, propositivo, duro, ecuánime, estoico, visionario, disciplinado, formidable y demás. Aquí es donde te vuelves un empleado alpha y comienzas a destacar en la manada. No dejes que la parte reptiliana de tu cerebro te domine y te mantenga cómoda rodeada de las personas de siempre que no representan amenaza alguna para tu ego.

Problemas número dos: la chica no tiene abogados en la empresa. No me refiero a personas con backgrounds legales para problemas internos. Intento decirte que jamás ha creado las relaciones necesarias para tener presencia e influencia en las miles de reuniones a las que no puede acceder. Créeme: nunca estás invitado a todas las reuniones. Y en corporativilandia, si tu nombre no está siendo discutido en muchas reuniones, no existes. En términos positivos, busca que tu nombre aparezca como referencia de proyectos terminados, ideas propuestas, aportaciones relevantes y demás. Cada mención en ese espíritu es un ladrillo en tu reputación profesional. ¿Cómo vas a lograr esto? Lo primero es entendiendo que tienes que dejar de ver a tus colegas como la fuente principal donde poner tu atención. Tus colegas al mismo nivel están contigo ahí por una razón: significan para la empresa lo mismo. No es que sean malos o que algunos de ellos no vayan a ascender con el tiempo, pero que no te engañen con todos estos discursos modernos de igualdad: siempre habrá divisiones en cualquier organización. Y si estás en un nivel, por definición los de niveles superiores no te ven igual. El problema de las empleados en un nivel promedio es que no entienden el juego y crean lazos muy fuertes con todos en el mismo estado con ellos, convirtiéndose esto en una adicción a la permanencia de su situación laboral. Los tigres quieren estar con tigres, pero aunque lo seas, si te la pasas conviviendo con otra especie y actuando de forma diferente a lo que crees que eres, tu sangre no podrá reconocerte.

Crea relaciones ganadoras con los tipos arriba de ti. Cuando estés por alguna obra misteriosa de Dios en una reunión con gente importante, toma nota de lo que no entiendas o que te parezca interesante. Envíales al día siguiente un e-mail saludando, presentándote si es necesario y explicando que hiciste investigación sobre un punto que mencionaron pero que te gustaría saber si eso era a lo que se referían. Cuando te respondan – porque lo harán – agradece y pregúntales qué más deberías tener en consideración para tener un mejor contexto del asunto y listo. Déjalos en paz un par de meses y regresa con un par de preguntas sobre lo que has estudiado al respecto en ese tiempo. Diles que compraste tal y tal libro y que si tienen algún otro título que te aconsejen sería genial. Esto toma meses pero ya vas entendiendo por dónde va el asunto. Cuando sea adecuado, pide permiso para hacer preguntas sobre el funcionamiento más detallado de los altos niveles de la organización. Y en algún punto regala libros geniales a estas personas. No les invites un café. No les pidas tiempo más allá de la interacción ocasional de cinco minutos. Son gente importante ahí. Tú todavía no. Y no quieres lucir ni tan ansioso ni tan novato. Lo que vas a tener en contra en todo esto que te estoy recomendando es que no estás acostumbrado a ser paciente. Eso y que has leído muchas tonterías sobre buscar mentores, hacks para sorprender con un pitch de elevador y casi lograr que la gente se hinque para alabar tu inteligencia. Deja eso para los diletantes. Tú sé estratégico.

Lo que te estoy diciendo no te va a dar puestos superiores inmediatos. Tampoco te va a generar el amor de tus colegas al mismo nivel. Nadie te va a dar un reconocimiento por tu audacia y estrategia. De hecho, no verás resultados durante mucho tiempo.

Lo que te estoy proponiendo lo único que te asegura es una oportunidad de poder jugar el juego que importa con el sistema operativo mental adecuado.

Lo que te estoy sugiriendo aquí te va a permitir convertirte en una Persona de Alto Desempeño al ver a tu jefe como cliente. Lo que sigue es que podrás exigir ese nivel de compromiso a la gente que viene detrás de ti. Y también te va a permitir «participar» en muchas reuniones a las que no tienes acceso físico pero en donde tu nombre brillará por el genial marketing inteligente que de tu persona haces con tu interacción agradable y tu ejecución ejemplar.

Múltiples frentes de batalla al mismo tiempo.

ELLA SE FUE.

El joven comentó que había terminado con su novia. Y ahora trae frenos dentales. Y está metido de lleno en la cuestión gimnasio. Eso es abrir múltiples frentes de batalla al mismo tiempo. Ocurre en cuestiones naturales que cuando mandas algo al carajo (la novia, el novio, la amante, el amante, etcétera) una especie de liberación psicológica te envuelve y te regala una claridad prístina que comienzas a aplicar inmediatamente (si eres listo) a muchas cosas. Tu mente funciona así: «ya no tenemos pareja, qué bien, ahora que ya estamos enviando al quinto infierno varias cosas, ¿por qué no nos deshacemos de cartas viejas, ropa que no uso y nos metemos a hacer ejercicio (que nunca hago) y voy con el dentista a un tratamiento (que nunca sigo)?». Estas son «reinvenciones». Aclaración. Decir «mira, fulano se reinventó: antes era un profesional muy respetado y ahora es un borracho total» suena ridículo. Reinventarte es avanzar hacia una versión genial. Nadie usa la palabra para expresar un retroceso en la personalidad.

Las «reinvenciones» nos llegan de dos maneras:

– a través de una catarsis asistémica (caray, que terminas abruptamente una relación sin que fuese algo planeado) y

– ejecutando constantemente la apertura de varios frentes de batalla al mismo tiempo.

El primer punto deja al azar tu vida. Si sólo te vas a «reinventar» cuando alguien te obligue por un conjunto de situaciones duras como terminar con alguien, que te despidan en la oficina o que alguien muera en tu familia, bueno, estarás siempre a la expectativa de que esas cosas ocurran o no. Es lento. No es profesional. No es alto desempeño.

Te invito a que abras múltiples frentes de batalla al mismo tiempo. Este es uno de los hacks que más ha acelerado y beneficiado mi vida. Da miedo en el inicio. Es «raro». Te van a etiquetar de ser muchas cosas, pero al menos nadie te podrá llamar «aburrido».

* * *

CÓMO HACER SALIR EL SOL A VOLUNTAD

Hay muchas razones por las cuales Hitler tomó por sorpresa a Europa y casi se comió el mundo. Una de ellas es que atacó abrió varios frentes de batalla al mismo tiempo, lo cual hace difícil que fracases totalmente. Aquí quiero hablarte del pensamiento lineal que te afecta como no tienes idea.

El pensamiento lineal es el enemigo número uno de las personas que aspiran a ejecutar sus vidas en modo alto desempeño.

El pensamiento lineal
es el enemigo número uno
de las personas que aspiran
a ejecutar sus vidas
en modo alto desempeño.

¿Qué demonios es el pensamiento lineal? Es aquel que te dice que viajes por el mundo cuando termines tu universidad porque entonces tendrás tiempo. Te dice que trabajes cuando ya hayas obtenido todas tus credenciales académicas. Te dice que no emprendas hasta que entiendas bien todo lo de negocios. 

El pensamiento lineal es ese entrenamiento que hemos recibido a pensar en que para hacer C debemos pasar primero por A y B en orden. Y que si nos quedamos atorados en A, debemos trabajar en ello – aunque nos tome toda una vida – hasta que esté debidamente completada esa misión para poder seguir a B.

Yo te digo que hago J, X, W, R, O, A, D y T al mismo tiempo. Y que la vida es maravillosa. Y que me siento bien. Y que primero avancé lento pero cuando aprendí a maniobrar todas las pelotas que tenía en el aire supe que podía agregar más y más sin problemas porque todo se basa en el mismo sistema, el sistema que te estoy proponiendo para #hackearlavida: abrir múltiples frentes de batalla al mismo tiempo.

En el pensamiento lineal tenemos seguridad, comodidad, claridad, definición, marcos de tiempo precisos, apoyo moral de la sociedad que entiende perfectamente qué es lo que estás haciendo. Casi nadie (yo sí) te va a aplaudir si al estar en cuarto semestre de tu carrera

– pones en pausa un año tu universidad

– para conseguir un trabajo por tres meses

– que te permita ahorrar

– para comprar un boleto sólo de ida a la India

– y perderte por allá un rato.

Todo esto mientras decides

– tener dos novios en edades diametralmente opuestas,

– aprender UX en Platzi y

– crear una nueva red de #PersonasdeAltoDesempeño en TAB University.

Explicar al mundo lo que estás haciendo no te va a servir en este punto de nada porque las personas normales no lo quieren ni pueden entender: estás siendo

– «desordenada»,

– «loca»,

– «irresponsable» y

– «desenfocada».

Estas «mal». «No sabes lo que quieres». Todo esto (¡y más!) es lo que vas a recibir cuando ejecutes la estrategia de abrir múltiples frentes de batalla.

Garantizado, baby .

Abrir múltiples frentes de batalla al mismo tiempo es a la vida lo que la polimatía es al trabajo: una manera genial para abordar el mundo que fue interrumpida por la revolución industrial. La revolución industrial trajo consigo cosas fantásticas, pero fue tan avasallador el marketing que hizo de la especialización y el pensamiento lineal que llegamos a creer que ambas formas de abordar el universo eran las únicas válidas.

El pensamiento lineal te dice que si no tienes unos dieciocho años, no debes meterte en cuestiones de cálculo integral.

El pensamiento lineal te dice que sólo los niños pueden preguntar y hacer tonterías.

El pensamiento lineal te lleva a expresarte constantemente con frases de «sí, quiero hacer (esto) pero cuando termine de hacer (esto otro)» como si la vida funcionara en realidad así. El mundo es uno y nos demuestra que puede albergar lluvias, tormentas, viento, nevadas, sol, calor, claridad y nubosidad al mismo tiempo. ¿Por qué nosotros no? No hay que esperar a que acabe la lluvia para que salga el sol. Eso no es cierto. El truco es movernos de lugar a donde ya esté…

* * *

EJECUTAR SIN ENTENDER

Ahora que ya te convencí sobre la verdadera identidad de tu enemigo número uno para una vida de alto desempeño, déjame decirte cómo abrir muchos frentes de batalla al mismo tiempo, qué herramientas llevar ahí contigo y a quiénes consultar. Te voy a dar el mapa, recursos y guías.

Pero antes de comenzar a vaciar todo esto en ti, déjame advertirte que abrir múltiples frentes de batalla al mismo tiempo

– no es para el débil de corazón,

– requiere dureza emocional y psicológica,

– es muy cansado en el inicio,

– involucra soledad de la mente mientras encuentras tu tribu,

– es adictivo,

– es lento para objetivos específicos,

– te hará perder en algunas ocasiones pero

– es imposible que pierdas en todas las áreas simultáneamente.

¿Lista? ¿Listo? Cómo comenzar:

Pregúntate qué cosas quisieras hacer en los próximos cinco años. Y luego forma con tus dedos una pistola y llévala a tu sien. Ahora pregúntate si podrías comenzar con todas esas cosas de alguna manera el día de hoy si alguien te estuviese amenazando realmente con un arma.

Aquí vas a encontrar un montón de «peros», «es ques», «lo que pasa es que», «sí, pero» y demás. Ese es tu pensamiento lineal tratando de darle orden al asunto. «Aaron, ¿cómo crees que voy a conseguir un trabajo genial si todavía no voy ni a la mitad en la universidad?». Te vas a decir cosas así. Que no puedas visualizar o creer algo no significa que no sea posible. La espada más afilada que te puedo dar para sumergirte a esto de abrir múltiples frentes de batalla al mismo tiempo es «ejecutar sin entender».

Nuestro hermoso cerebro reptiliano es muy precavido. Es muy visceral. Parece que nos encanta ser primitivos. Velo así (y tengo un largo artículo por ahí al respecto): te crees cosmopolita porque viajas mucho, hablas idiomas, tienes dinero, eres culto y demás, pero si tu pareja tiene relaciones con alguien más, uf, el mundo se derrumba, todo está mal y sufres la traición y engaño igual que lo hubiese vivido un neandertal. ¿Qué tan sofisticados creemos ser en nuestro pensamiento que nuestro comportamiento lo contradice al ser tan primitivos en nuestras reacciones?

No seas primitivo en tus reacciones. No te asustes por no entender algo. No te asustes al no poder visualizar algo. No te asustes ni sufras por cosas que han ocurrido y seguirán ocurriendo durante toda la existencia de la humanidad. No te asustes como un hombre de las cavernas por cosas que no representan realmente una amenaza a tu existencia. Todo está en tu cabeza. Domina tu pinche cabeza.

«Ejecutar sin entender» es lo que hice con mi primer negocio: abrirlo e ir aprendiendo sobre la marcha. Si tuviera que darte un equivalente moderno sobre dónde me encuentro en estos momentos de mi entendimiento de los negocios, te diría que estoy comenzando una maestría. Apenas. Siete años después de haber iniciado este recorrido. Soy lento. Y prácticamente no sabía nada sobre el mundo empresarial pero si hubiese esperado a entender lo que tenía que entender para comenzar, sería la hora en que apenas estaría por iniciar mi travesía y tú no estarías leyendo esto y yo no estaría teniendo acceso a las oportunidad que se me han ido presentando. Siete años. ¿Qué cosas desconoces pero quieres ejecutar? Te puede tomar siete años – o más – tenerlas claras para comenzar a ejecutar o ahorrarte ese trayecto e iniciar ya.

Querer entender todo desde el inicio es buscar una forma socialmente aceptada para declarar nuestro miedo sin ser tan obvios.

Querer entender todo
desde el inicio
es buscar una forma
socialmente aceptada
para declarar nuestro miedo
sin ser tan obvios.

«Ejecutar sin entender» no es un llamado a la irresponsabilidad intelectual o a la flojera mental. Es una invitación a la pedagogía más eficiente de todos los tiempos: la aplicación práctica y continua del conocimiento en el entorno real. Tú no entiendes de mecánica automotriz, química de combustibles, sistemas eléctricos, hidráulica y neumática para conducir. Pero conduces. No quisiste «tener todo claro» para ejecutar en ello. Bien. Ya sabes a lo que me refiero. Ahora actúa igual así CON TODO en tu vida. Ejecuta sin entender.

Mi círculo siempre «se queja» conmigo que no saben ni en dónde ando ni qué cosas estoy haciendo en estos días. Eso es tener múltiples frentes de batalla abiertos al mismo tiempo. Si todo el mundo a tu alrededor tiene perfectamente clara cada actividad en la que estás involucrado, esa es la métrica que te dice que no, no tienes múltiples frentes de batalla abiertos al mismo tiempo.

– Ten esta semana dos reuniones con personas a las que quieres ver pero que has postergado. Paga toda la cuenta tú. Aprende a invertir en lo que hay que invertir.

– Haz tu investigación de precios y fechas para irte a ese país que llevas años diciendo que es «tu sueño». Ten números fríos y un periodo para cumplir. Reserva un Airbnb barato para que tengas uno de los pasos dados ya, aunque todavía te falte el boleto de avión y demás.

– Abre una cuenta de esas gratis en cualquier banco para meter dinero de los productos y/o servicios que puedes ofrecer a partir de ya para hacer más dinero.

– Compra tres libros de mi lista en www.aaronbenitez.com/libros y comienza a leerlos al mismo tiempo siguiendo mi técnica de lectura orgánica que encuentras con ese título en YouTube.

– Aplica a cinco trabajos ligeramente diferentes a lo que sea en que andes con la finalidad de abrir tus posibilidades.

– Elimina TODOS tus chats de WhatsApp, salte de tus grupitos tontos de bajo desempeño para compartir memes chistosos con amigos del kindergarten y tus vecinos y enfócate en sólo tener conversaciones abiertas sólo con los otros «locos» que ya están haciendo esto de múltiples frentes de batalla abiertos al mismo tiempo aunque no conozcan esta estrategia por su nombre. NO confundas: hablar de hacer muchas cosas no es lo mismo que estar teniendo éxito en hacer muchas cosas. Filtra bien.

– Lanza una invitación pública en Facebook para una reunión sobre un tema del que siempre te gusta platicar y recibe a los interesados en tu casa por dos horas. Lee mi artículo «Contraataque a la soledad de la mente».

– Inscríbete a un curso FUERA de tu ciudad en los siguientes dos meses y vende un riñón si es necesario, pero ve.

– Dale un beso y un abrazo a tu amigo buena onda pero borracho sin salvación y a tu amiga querida pero dramática que siempre está sufriendo y diles – sin decirles – que ya no los verás tan seguido, que tu relación con ellos se irá distanciando.

– Toma fotos interesante en un lote baldío. Sí. Verás que puedes encontrar ángulos geniales si pones atención a las cosas. Súbelas a instagram. Aprende a exponerte seguido.

– Cancela tu servicio de cable. En serio. No hay nada que necesites ahí. Ya hay algo fabuloso llamado internet que tú puedes controlar en casi todos los sentidos.

* * *

Mi equipo y yo estamos trabajando en rondas de inversión institucional con gente interesante y muy seria en estas cosas. Estamos aprendiendo a pasos acelerados estrategias, técnicas y metodologías para impulsar a las Grupo VERSE a los niveles en que nos interesa competir.

Estoy corriendo cada vez con mejores tiempos.

Estoy cambiando pañales a mi hija en la madrugada, llevando a mis hijos a la escuela por las mañanas. Compartiendo al menos una de las tres comidas al día con mi familia.

Estoy escribiendo a diario.

Estoy viendo series y películas que me encantan en Netflix.

Estoy leyendo libros impresos, electrónicos y escuchando audiolibros a diario.

Estoy viajando e invitando cenas y cafés a viejos y nuevos amigos para demostrar mi interés en mi red.

Estamos lanzando hardware al mercado internacional, licitando en grandes proyectos de software, desarrollando una comunidad internacional, abriendo centros de ideas y networking en todo el país, dando conferencias y vendiendo workshops, publicando libros y grabando podcasts y videos.

Estoy entrenando a mi equipo semana a semana en negociación, marketing, ventas, marca personal, branding, enseñanza, management, etcétera.

Estoy platicando sobre todo y nada con mis amigos a diario en WhatsApp.

Paseo con mi esposa y hablo del futuro con mi familia.

Varias de las batallas van a salir mal. Varias van a ir lentas. Pero en términos generales SIEMPRE – por algún lado u otro – estarás avanzando. Sé a lo que me refiero con todo esto que te digo sobre abrir múltiples frentes de batalla al mismo tiempo.

Me refiero a que hagas magia.

Magia con tu vida.









Menú secreto.

No recuerdo dónde leí que en algunos restaurantes chinos en New York hay un menú secreto que sólo le ofrecen a quienes hablan chino y lo solicitan. Me pareció una excelente analogía de la vida. La vida está llena de menús secretos. Entre más dinero tienes, puedes acceder a instrumentos financieros más sofisticados y económicos como tarjetas de crédito que te cobran cada vez menos y menos intereses. Es irónico, dado que lo «lógico» sería pensar que a los que menos tienen habría que cobrarles menos, pero el mundo no funciona así. Cuando viajas en primera clase lo importante no es el hecho de que la azafata te atienda primero o te ofrezca mejor comida y bebida, sino el fácil acceso que tienes a VIPs. En México, los centros de gobierno donde registras a los recién nacidos son horribles. Jamás he visto a gente rica haciendo fila en ellos. Y apuesto todo lo que tengo a que sí registran a sus hijos. ¿Cómo lo hacen entonces? El menú secreto les ofrece «gestores a domicilio». Y así gira el planeta, querida Persona de Alto Desempeño. Acceder a estos «menús secretos» puede ser con habilidades (hablar chino, como en el ejemplo) y/o con recursos (pagar un boleto más costoso). ¿Qué otros «menús secretos» vienen a tu mente?

Batallas contra el shock de la pobreza.

¿Qué problemas estás resolviendo? ¿El de llegar temprano a la fila de los boletos para el próximo partido y hacer que tus amigos se pongan de acuerdo para que te digan cuántos van a querer? ¿El de conseguir los nuevos rines espectaculares para tu automóvil? ¿El de que es 24 de Diciembre y tienes que estrenar ropa? ¿El de que hay que aprovechar este fin de semana la venta nocturna con los ocho mil meses sin intereses en tu tarjeta de crédito? ¿El de estar conectado en el segundo que activen la venta de las entradas para el próximo fantástico concierto de la megaestrella mundial que vendrá a la gran ciudad? ¿Que el nuevo presidente de Estados Unidos hoy dijo otra cosa y tienes que emitir tu opinión al respecto?

Resuelve otro tipo de problemas.

Pregúntate por qué siempre te falta el dinero. Cuáles son esas condiciones que te están posicionando cíclicamente en ese punto de desventaja. Pregúntate por qué tu círculo de amistades no te ha elevado. Pregúntate por qué las personas exitosas en lo emocional, monetario, social y profesional no te están buscando constantemente. Pregúntate de dónde están sacando sus ideas. Pregúntate qué están haciendo diferente. Pregúntate por qué no lo estás haciendo así. Pregúntate cuáles son esas cosas que crees que son verdades inamovibles sólo porque te las has taladrado a ti mismo así por muchos años.

Pregúntate si realmente te estás enfocando en los problemas que importan.

Imagina a dos tipos lado a lado dibujados en una hoja de papel. Cada uno está apoyado sobre cajas. La calidad de vida de uno de ellos es fantástica. Viaja. Conoce. Comparte. Tiene un grupo de personas geniales a su alrededor. Está en buena condición física. El otro no. El que tiene lo que tú aún no está parado sobre cajas etiquetadas como «diversificación», «audacia», «relaciones poderosas», «ejercicio», «enfoque», «largo plazo», «libros», «ejecución», «proyectos», «inversión», «compras estratégicas». El que no está en donde podría estar tiene las etiquetas contrarias: «una sola fuente de ingresos», «relaciones para divertirse nada más», «relajación constante», «saltos de una idea a otra cada dos segundos», «cautela», «cortoplacismo», «entretenimiento extremo», «parsimonia», «pláticas de horas y días para al final no hacer nada», «ahorro», «compras banales constantes».

Esto es duro, pero es cierto: la pobreza económica es la suma de pobreza emocional + psicológica + física + intelectual.

Comienza a atacar cada una de este tipo de pobrezas individualmente.

La pobreza emocional disminuye – y la puedes eliminar – analizando a tu círculo y tomando decisiones duras al respecto. Duras, duras, duras. Sé elegante. Elegante y duro.

La pobreza psicológica disminuye – y la puedes eliminar – analizándote fríamente a ti mismo y tomando decisiones duras al respecto. Aquí sé tu mejor amigo y di lo que sabes que te tienes que decir pero con cariño. Suena cursi, pero tampoco se trata de darte latigazos emocionales.

La pobreza física disminuye – y la puedes eliminar – saliendo a hacer lo que tienes que hacer: kayak, ciclismo, gym, alpinismo, natación, pesas, correr, volleyball, fútbol americano, etcétera. Pero hazlo bien. Tu cuerpo tiene que acompañar a tu mente en estas decisiones duras.

La pobreza intelectual disminuye – y la puedes eliminar – cuando eres capaz de ignorar el noventa y nueve por ciento de las cosas que todo el mundo habla para enfocarte en el uno por ciento que los sabios, multimillonarios, exitosos, estadistas y filósofos consagrados nos quieren compartir en sus libros clásicos con fórmulas probadas.

Carlos Slim dio una conferencia de prensa hace unos días.

Los reporteros presentes mostraron su pobreza intelectual con preguntas tristes y limitadas. Cuando tienes al tipo más rico del mundo que es un lector consagrado y mecenas del arte más exquisito de la humanidad, pregúntale cosas elevadas por el amor de Dios. Slim habló de Alvin Toffler y su prospectivismo. Slim habló de libros. Y puedo apostarte lo que gustes que ninguno de los allí presentes ha leído jamás «Future Shock» ni «The Third Wave», obras cumbre a las que el ingeniero se refirió veladamente al mencionar los grandes cambios que estamos viendo de la civilización actual.

Yo sé que entiendes.

O tal vez no.

Pero si lo quieres entender, ese ya es un gran paso adelante.

No silbes como los reporteros lo hicieron ante la pregunta final que apareció en el mapa de ese evento – la única con vestigios interesantes. Eso sólo demuestra tu poca estatura intelectual.

Tengamos estatura intelectual.

Resolvamos problemas de calidad. Problemas que nos pongan en posición de ventaja.

Haz una lista de las cosas que atacan tu mente y pregúntate sin piedad: ¿resolver esto me va a dar una mejor calidad de vida? ¿En serio? Luego filtra. Y ejecuta.

Y verás la magia emerger poco a poco.

Be resourceful.

Relax. Do stuff. Have fun. Learn. Inspire. Be curious. Love. Read a lot. Think, think, think. Do, do, do. Fail. Game over. Start over. No fear. Go north. Go south. Sleep a lot. Swim. Run. Walk. Write, write, write for your great-grandchildren. Breathe a lot. Smile. Fly. Be kind. Be nice. Nice, nice, nice. Be resourceful. Be dynamic. Flow. Polish yourself. Push yourself. Feel. Be wise. Wise up. Wake up. Search. Create. Sing. Hold her hand. Kiss her neck. Hesitate a bit. Create again. Talk. Wink. Flirt. Fall for it. Leave it behind. Take it and paint it. Embrace. Engage. Forgive. Ramble on and live like this.