Ownership.

“No hay leche Alpura”, anuncié con tranquilidad a mamá. Con la voz de autoridad que su cargo ejercía a mis ocho años, la gran mujer frente a mí me indicó que era mi deber regresar a casa con el pedido cumplido. Torcí la boca y salí fastidiado a recorrer varias tiendas de conveniencia hasta que encontré lo que me había ordenado exactamente. Otro par de excusas similares bastaron en los meses y años siguientes para entender que cuando me enviaban a comprar algo el asunto consistía realmente en solucionar totalmente, no en simplemente ir al lugar más cercano y aceptar cualquier respuesta que me quisieran dar.

Me tomó muchos años más —lamentablemente— entender que esta actitud de solucionar algo en su totalidad no era un punto válido únicamente para mi niñez sino que podía aplicarlo en mi vida profesional. Recuerdo que mi fortuna y oportunidades cambiaron radicalmente cuando dejé de esperar que mágicamente los demás pudieran darme las soluciones que en realidad me correspondían a mí conseguir a toda costa.

En inglés se le llama “ownership” a este concepto.

Cuando tienes “ownership” eres el “owner” del asunto.

El propietario. El dueño.

Ser dueño de algo tiene ventajas: es tuyo, el núcleo de su alma te pertenece.

La “desventaja” es que eres responsable de ello. Si tu automóvil choca no puedes ignorar el hecho dado que eres el owner. Te tienes que involucrar por fuerza.

Si en tu trabajo te asignan cotizar la organización de un evento, conseguir un nuevo proveedor de productos en China, negociar los salarios con los obreros en la fábrica, pon toda la responsabilidad en tus hombros y lleva contigo el asunto hasta el final, final, final. No regreses con las típicas excusas estilo “es que no me responden los e-mails”, “es que no encontré más barato”, “es que no quieren escuchar”.

No seas Aaron Benitez versión niño de ocho años diciéndole a su mamá que no encontró la marca de leche que específicamente le había ordenado.

Vas a ir a la siguiente tienda de conveniencia. Y a la siguiente. Y luego cuando por enésima vez te digan “no”, pregunta al tendero si te puede dar ideas de hacia dónde caminar para conseguir la respuesta que sabes que tienes que encontrar.

Regresa a casa triunfante.

Entiende que nadie va a aplaudir que hayas llegado con la leche que te encargaron.

Es lo que se espera de ti.

Nadie va a aplaudir cuando seas un genuino owner de los asuntos en tus hombros.

Es lo que se espera de ti.

Sé de esos verdaderos profesionales que crecen como espuma en corporaciones trascendentales propias y ajenas porque tienen la capacidad de moverse mucho más allá de lo necesario para solucionar todo lo que el destino pone en su radar.

Que si esa noche no hay leche Alpura en la mesa de tu casa es porque cortaron el suministro en todo el país y ha sido virtualmente imposible encontrarla hasta en el mercado negro durante las últimas tres semanas. Fuera de eso, no desarrolles historias derrotistas en tu cabeza.

¿Cómo empezar a ser propietario de los asuntos? Viendo todo como un entrenamiento, como una misión. Tu jefe, la empresa, el cliente, el mercado no te solicitan en realidad cotizaciones, productos, servicios, negociaciones, etcétera. Lo que quieren de ti y tu empresa es progreso en la solución de un problema.

Dales ese progreso.

No importa el cargo que tengas en la compañía. Ser owner es una actitud de vida que hace toda la diferencia entre los que consiguen las cosas que se proponen y los que no. Si piensas en términos limitados de «¿para qué si no me van a pagar extra?» tendrás toda la razón: la vida no te va a pagar extra en ese trabajo ni en otro ni en nada.

Ser un owner exitoso es un incordio por la simple razón que tienes que caminar mucho más que los demás, superar la frustración que otros prefieren evitar y soportar la indiferencia hacia tu problema por parte de todos los actores involucrados.

Pero cuando te conviertes en dueño genuino, en propietario absoluto de cada situación en tu regazo, verás que la realidad se doblega ante ti.

Y que encontrar la leche perfecta o el proveedor ideal será cada vez más fácil.

Esto es un músculo que sólo se hace y te hace más y más duro.

Desarróllalo ya.

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