La petición en turno.

Tu negocio está acostumbrado a cierto tipo de operaciones. Tiene un cierto dominio de la mayoría de sus procesos y sabe qué esperar de cada uno de sus esfuerzos. Tu staff, marketing y todo alrededor de ello entiende claramente de qué se trata el día a día. En un momento cualquiera llega una llamada, un e-mail o una conversación donde el cliente solicita algo a lo que tu organización no está acostumbrada. ¿Cómo lidiar con esto? Es fácil aventar un determinante «NO» a aquello que no es tu núcleo, a aquello que no pondría pan inmediato en tu mesa. De hecho, es la recomendación estándar para que mantengas el enfoque. Sin embargo, te invito a que consideres que algunas peticiones exóticas de los clientes abren posibilidades interesantes. Esto sirve para medir el nivel de respuesta y adaptación de tu compañía a la bendita incertidumbre. ¿La petición en turno prepara a tu empresa para el futuro? ¿Los entrena a ser más dinámicos? ¿Sirve como exploración de una potencial nueva línea de negocios? ¿Ejecutarla bien los moldea en el tipo de compañía que les gustaría ser? No siempre podemos acomodar en nuestra oferta aquello que el mercado desea, pero siempre puedes evaluarlo con una luz diferente, sin espantarte, sin rechazarlo con una etiqueta donde proclames que el asunto es una mera distracción. Tal vez no. Tal vez es una gran inversión. Si crees que ya lo sabes todo sobre tu negocio, te estás engañando. No te engañes. Sigue apostando.

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