Emprendedor a empresario: claves.

«Aaron: en tu viaje como emprendedor y empresario, ¿cuáles fueron las claves para llevar tus empresas de un nivel promedio a un nivel pro?»

Hola, REDACTED. Honestamente creo que mucha gente ya tiene las herramientas intelectuales (esas «claves» que mencionas) para pasar de emprendedor a empresario. Han leído «Padre Rico, Padre Pobre» y otros libros en esa vena que explican de forma muy sencilla la mentalidad y el tipo de ejecución que se requiere para lograr cosas. Claves concretas:

– Dejar de poner atención a la gente que amo. Amar no debe ser equivalente de seguir sus instrucciones. Yo amo a mi mamá pero si por ella fuera, yo seguiría a mis cuarenta viviendo en su casa y me seguiría lavando la ropa. Mucha gente que nos ama no nos puede ayudar más allá de los aplausos a construir algo de nivel socioeconómico superior porque todavía no lo han descifrado ellos mismos. Nadie en mi círculo inmediato podía en su momento darme pasos concretos para ser empresario pues nadie lo era.

– Internalizar (razonar + ejecutar) a fondo lo que voy leyendo. Te decía al inicio de todo esto que mucha gente lee cosas que los podrían ayudar, se entusiasman, comparten las ideas con otros PERO no ejecutan lo que leen porque lo ven como algo bueno pero «para más adelante» o «eso no se puede en México» o «yo no podría porque no fui a Stanford como el autor» u otras excusas tontas así. – Hacer equipo. Desde la universidad me entrené en ejecutar proyectos grandes, ponerme al frente y delegar. El entrenamiento académico-social que casi todos tenemos es que «nuestro trabajo es importante» y con ello asumimos que lo tenemos que ejecutar nosotros. Siempre pregunto a mis clientes de consultoría o a participantes en mis workshops si les gustaría tener el nivel de Carlos Slim, responden que sí y luego les digo que no se están entrenando en ello si no pueden delegar el acceso a las cuentas de sus negocios. Les pido que imaginen lo ridículo que sería ver a Slim cargando sus tokens bancarios porque «no le vayan a robar». Nos entusiasmamos con hacks de negocios pero hacemos lo diametralmente opuesto. Yo evito eso.

– Ser muy directo. Cuando algo me molesta, cuando quiero algo, cuando necesito espacio/tiempo, lo digo, lo establezco. De forma amable, clara, pero firme. Mucha gente no sabe pedir cosas. Les da pena todo el tiempo. Sienten que van a «molestar», «interrumpir», etcétera. Esto lo aplico con familiares, colaboradores, socios, amigos, etcétera. En estos días me han llegado varias invitaciones de amigos para participar con ellos en mil y un ideas virtuales por el coronavirus y con cariño los rechazo porque quiero estar enfocado y aprovechar estas semanas con mis tres empresas (VERSE Technology, Waterhouse Center y TABC, The Aaron Benitez Company).

– Tener fuentes intelectuales de alto nivel. Yo no sigo el blog de un chico entusiasta de Bolivia que quiera decirme cómo crear negocios ni tampoco aplaudo al influencer con un video ultramotivacional que me dice cómo debo vivir mi vida. Yo leo la Harvard Business Review, compro libros de tipos que ya han construido lo que yo quiero hacer también, escucho sus podcasts, compro sus p cursos caros, voy a los eventos caros donde los invitan y demás.

En resumen: ejecuta en alto nivel, esto significa que ejecutes con fricción constante y críticas que cada vez se van a ir quedando más atrás. Todo mundo parece ser experto en negocios hasta que analizas y ves que no han hecho realmente mucho o casi nada al respecto. Sé un pro sólo poniendo atención a los pros.

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