Desordenado e incierto.

Cuando la televisión apareció en el mundo, nadie sabía cómo utilizar su potencial correctamente. Así que ocurrió lo que siempre ocurre cuando una idea nueva se presenta: aplicaron la metodología de los viejos procesos en los que la innovación estaba basada. Los primeros contenidos de televisión eran literalmente programas de radio con imágenes: un tipo leía las cosas sin parar y listo. Aburrido. Y los primeros comerciales de televisión eran iguales a los de la radio: un tipo leía la publicidad y eso era todo.

Ahora que la era educativa digital está naciendo, esto mismo está ocurriendo frente a nosotros. La gente quiere transferir el formato del sabio profesor, el grupo estático de compañeros, las calificaciones basadas en un trabajo no conectado con la manera en que el mundo real funciona y el sentido de logro reflejado en firmas ilegibles que sólo importan a la vieja guardia. Queremos que la educación digital funcione bajo el marco de referencia que tenemos taladrado de tareas, exámenes, asistencias, participaciones y demás.

¿Por qué tienes que aprender un tema con el mismo grupo de compañeros al mismo ritmo?

¿Por qué tienes que esperar la validación de alguien que te diga “vas bien” (o mal)?

¿Por qué quieres que el aprendizaje de habilidades que importan tengo un principio y una terminación clara?

¿Por qué insistes en ejecutar con tu educación digital el equivalente de hacer televisión como si fuera radio cuando la plataforma es diferente y mucho más poderosa?

Querer certidumbre y orden en los temas que podemos abordar a diario es soñar con certidumbre y orden en las situaciones que el mundo nos pueda presentar mañana.

Por si no te has dado cuenta, la certidumbre y el orden no son el formato predeterminado de la realidad.

La educación digital no son salones virtuales, maestros virtuales, exámenes virtuales. Eso es añoranza por transferir un modelo que entendemos a un medio que nos educa a diario de mil maneras diferentes pero que no queremos ver así porque pensamos que nos estamos entreteniendo, informando, creando, relajando en él.

Este post es un ejemplo de la verdadera nueva escuela, una pieza de contenido que se cruza al azar en tu camino de atención, te roba unos momento, lo procesas y sigues con algo más.

Internet es desordenado e incierto pero también escalable y propositivo. Así es la nueva escuela.

Abandona la adicción a transferir añoranza de aquello que entiendes pero que ha dado paso a algo potencialmente mucho mejor.

-A.

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