Contraatacar genuinamente.

Hace unos días platicaba con uno de mis socios sobre los servicios digitales a los que estamos suscritos. Confesé que había un no-sé-qué que me impedía pagar la versión sin anuncios de YouTube, a pesar de que mis hijos son grandes consumidores de su espacio versión Kids. Mi amigo me explicó con paciencia los beneficios de ser cliente de YouTube Premium lo cual también me haría al mismo tiempo cliente privilegiado de Music Premium y Google Play Música. No recuerdo los detalles pero aunque estas apps parecen lo mismo, este, pues no, resulta que no lo son. La diferencia entre ellas es un pequeño caos que sólo los iniciados pueden comprender. Pienso en Hangouts, Panoramio, Orkut, Picasa, Google Wave, Google Plus y otras decenas de productos y servicios que la empresa ha anunciado con bombo y platillo para discontinuarlos sin mucho drama. Eso está bien: como gigante tecnológico, lo lógico es apostar de forma simultánea en muchas ideas no relacionadas con tu núcleo que tengan el potencial de darte un retorno de cien o mil veces tu inversión. Es entendible que muchas fracasarán. Y la razón más simple por la cual esto ocurre es la misma que las empuja a existir: hay un buen presupuesto en la nave nodriza. Piensa en el éxito actual de Zoom y cómo Facebook y Cisco se quedaron bastante atrás de los logros de una compañía minúscula antes del coronavirus. Zoom presentó recientemente resultados financieros trimestrales jamás obtenidos en la historia de la industria del software de negocios. Zoom se dedica a una cosa y una cosa nada más. El enfoque es total. Toda la carne está en el asador. Si un proyecto no funciona en una corporación consagrada, los genios insertos en él no son despedidos sino reasignados. Si la idea en tu pequeña empresa no despega, bueno, tú y yo sabemos que esto es el equivalente de activar una granada en tu bolsillo. Las únicas empresas que han dominado de manera virtuosa la generación de fuentes de ingresos fuertes en áreas aparentemente inconexas son Apple, Amazon y Microsoft, justamente las mejor valuadas por el mercado. La lección en todo esto se encuentra tal vez en que debemos cualquier primer gran éxito que tengamos para apostar a crecer en otras áreas. Siempre viene detrás de nosotros un tipo enfocado, inteligente, hambriento, cabrón y rápido con una ejecución más novedosa, práctica, simple y elegante. Ten más recursos y mejor visión que él, que al final es lo único con lo que puedes genuinamente contraatacar.

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