Cada paso que estás dando.

Un CV no tiene como finalidad verdadera conseguirte un trabajo sino simplemente avanzar tu caso hacia una entrevista. Un pitch no tiene como finalidad verdadera conseguirte una inversión sino avanzar tu caso hacia una conversación productiva. Un libro no tiene como finalidad verdadera cambiar tu vida sino avanzar tu caso hacia una mentalidad expandida. Cuando no tienes claro cuál es el objetivo real de cada paso en el que te involucras, terminas frustrado y tratando de optimizar cosas irrelevantes. Tu CV jamás te va a dar un empleo, pero tú sigues buscando las imágenes, palabras e iconos perfectos para «destacar» en lugar de enfocarte en una narrativa genuina y poderosa con el entrevistador que es lo que sí te ha saboteado en tus intentos previos. Si un cliente te pide una reunión y esta es larga y llena de quejas sobre tu servicio, debes ajustar tu lente y entender que esto es bueno y necesario: está sacando su enojo en el lugar correcto y con la persona correcta. La meta aquí no es discutir con él ni querer ganar el argumento ni buscar «explicarle» lo que «no está entendiendo» de tu propuesta de valor, whatever. Esta sesión de molestia es una parte del proceso de re-enamoramiento en la cual te está informando que le rompiste el corazón, que tienes que trabajar fuerte en esto y que aún tienes una oportunidad (porque aquí está frente a ti, reclamando pero está). Este microensayo no te convertirá en cliente VIP de mi consultoría empresarial, su función es ser un ladrillo en la construcción de una relación que tú y yo por el momento tenemos de forma pasiva y virtual. Yo entiendo esto. Ahora ve allá afuera y entiende bien la finalidad verdadera de cada paso que estás dando.

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