120 meses para moverte.

Coloca tu mente una década adelante. Ya estás ahí, es el año 2030. Ve todo lo genial que has conquistado. Piensa duro y ve los detalles de todo lo que te rodea. Ahora vas a ejecutar la técnica de “diseñar hacia atrás”, esto es haciéndote preguntas duras estilo

“¿Cómo conseguí esto?”

“¿Qué ideas fuertemente taladradas en mí tuve que dejar atrás?”

“¿Qué aprendizaje y personas fueron factores cruciales?”

“¿A qué tipos de personas y fuentes comencé a poner atención e imitar y a cuáles dejé definitivamente fuera de mi radar de atención?

“¿Qué fue lo más difícil de ejecutar?”

“¿Qué es lo que casi me hace abandonar esta ruta?”

“¿Qué parte psicológica tuve que eliminar u optimizar en mí para conseguir este resultado?”

Cada respuesta es un bloque general, una guía amplia de cómo debes moverte. Muy probablemente no llegues a ese punto que sueñas para dos mil treinta. Así funciona la vida. La prueba es que ni tú ni yo somos astronautas y —seamos honestos— ese era el plan original hace algunas décadas. Pero no importa. Ahora tienes ciento veinte meses para moverte de manera más ágil e inteligente. Diseñar hacia atrás tiene la ventaja de explorar mejor nuestra narrativa interna actual. Diseñar hacia atrás es la contramedida a reaccionar a diario con lo que nos intenta aturdir el ruido del mundo.

Si no aventamos la mente para construir nuestra realidad del futuro, el ruido del mundo la moldeará por nosotros. Esto ya te ha pasado antes y la prueba es lo que estás viviendo hoy. Si no estás del todo satisfecho, tal vez es hora de que le des una mejor oportunidad a este tipo de técnicas que te pueden parecer exóticas pero que en realidad son formas geniales de #hackearlavida.

Platicamos entonces.

-A.

Print Friendly, PDF & Email

¿Qué opinas? Únete a la conversación.